El conquistador de los 5 anillos Capitulo 13
Hola de nuevo,
Y recuperando el ritmo de publicacion el capitulo 13 de esta novela ligera, y bueno hay imagen nueva, para haberlo hecho rapido no me quedo tan mal
esta vez no hay nuevo dibujo suculento :( pero bueno es que tampoco la trama del capitulo daba para ello.
advertencia tiene lenguaje soez
y que lo disfruten
aqui les dejo el pdf por si lo quieres leer offline
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♪ Si para bailar hacen falta dos ¿Por qué te fuiste sin decir adiós?
El que más sabe es que menos habla, simpatía por la
Diabla
Falsos ojos, falso pelo, falso azul de un falso cielo,
Falso nombre que nunca entendí bienvenido al infierno
VIP
Otra víctima inocente que se retuerce entre tus
dientes
Queda una mancha carmesí en el suelo del infierno VIP ♪
“Infierno VIP” – Caramelos de Cianuro
CAPITULO 13
LA CAIDA DE ZANK CHARLES -PARTE 04-
PAUSA II
—sin duda eres raro, primero sun tzu y ahora te persignas,
cosas que desde hace siglos que no veía.
Una voz suave llena de curiosidad resuena en el pasillo del
cuartel.
Todas las personas que se encontraban en el edificio, más
bien en toda la ciudad dentro de las murallas se encontraban paralizadas.
Excepto por una persona, un ingeniero que viajo al futuro en
una bola de fuego cuyo nombre es Rey Julio Cesar, rey porque su mamá le dijo
que era junto a su hermano los reyes de la casa y julio cesar porque su padre
le encantaba la historia de Roma.
—Y veo que el que tú lo conozcas significa que también eres
raro, además finalmente te has acercado como para hablarme aunque aún no te
dejas ver.
Comento Cesar mientras buscaba cautelosamente el origen de la
voz.
—Descuida, a su momento me presentare —respondió la voz con
tono sonriente—; claro si sales vivo de este predicamento.
—Supongo que no me darás una mano en esto, tu habilidad para
paralizar a la gente me sería muy útil y reduciría el derramamiento de sangre a
casi cero.
—Podría, sería una lástima que murieras antes de despejar mis
dudas…pero también es divertido ver como los mortales luchan por su vida y me
gustaría ver como evitas terminar en un charco de sangre.
Cesar quedo en shock al escuchar la respuesta de aquella voz,
su cuerpo comenzó a temblar para luego detenerse…
…Y liberar una sonora carcajada.
—Que buen chiste, bueno si quieres hablar como si fueses
inmortal es tu asunto, pero te quedaras con las ganas de verme sangrar.
—Ya veremos.
Con esas simples palabras todos recuperan sus movimientos
como si nada, solo Sen notó que nuevamente se había paralizado.
Y cesar palmeando su hombro le dice.
—Tenemos trabajo que hacer, hay una Ciudad que conquistar.
PLAY >
LADO A
El ruido metálico de espadas y armaduras siendo alistadas, se
mezclaba con el tenso ambiente que rodeaba el cuartel en el centro de la ciudad
y se propagaba a las sub-cuarteles ubicados en las cercanías de las 2
entradas de la ciudad ubicadas al sur y
al norte de las murallas.
Cada soldado se veía tenso pues no sabían quién podía ser
amigo y enemigo, pues los rumores de que la ciudad había sido tomada por el Rey
conquistador, que una revuelta en el cuartel principal se estaba desarrollando
y que tropas licas del bandido se dirigían a reforzar el control de la ciudad.
Los rumores normalmente no afectarían a tal nivel a tropas
bien organizadas, pero la sombra del bandido “Rey Conquistador” empapa esos
rumores y hace temblar los corazones de aquellos soldados que vieron a la mitad
de sus compañeros de armas regresar con sus rostros sin alma cargando los
restos de la otra mitad de sus compañeros.
—¿Con quién debemos apuntar nuestras espadas? El comandante
nos vendió a un bandido que ya nos masacró, deberíamos ir apoyar la revuelta en
el cuartel.
Un grupo de soldados trataban de convencer a sus compañeros
en el subcuartel de la puerta sur para unirse en un ataque para tomar la cabeza
de Sen; este grupo de soldados formaban parte del grupo controlado por el viz
conde Rem y aunque varios de sus compañeros se encontraban confundidos y
pensaban que lo mejor era esperar, este grupo en específico tenía mucho
resentimiento contra Sen pues desde su llegada mucho de sus negocios de
contrabando fueron afectados.
—si quieres sublevarse por mi está bien, sus cadáveres serán buen
alimento para los perros.
Un fornido hombre que portaba una armadura de cuero con unas
placas de acero cosidas en el pecho y en las hombreras, apareció detrás de
aquellos soldados.
Su rostro lleno de seriedad y su mano apretando la empuñando
su espada curvada que en sus manos podía cortar la carne y hueso como si fuese
un cuchillo caliente en la mantequilla.
—Capitán Franco, usted mismo escucho que el comandante se
alió con un bandido es nuestro deber como soldado del reino de Impsa
castigarlo.
—Tu deber es proteger esta puerta, si crees que el comandante
es un traidor pues puedes irte e ir morir bajos su espada, pero el instigar a
que los demás abandonen su deber no lo perdono.
—Eres un chupabolas de ese traidor solo porque te hizo
capitán.
Uno de los soldados que intentaban amotinar a los demás lo
decía al mismo tiempo que sacaba un puñal para clavárselo en nuca del capitán
Franco, pero este con un rápido movimiento de su cuerpo esquiva la embestida y
posteriormente darle una patada que lo desbalancea y le hace caer.
Con ese ataque los demás soldados leales al vis conde,
desenfundan sus espadas pero no son lo suficientemente rápidos pues a pesar de
su apariencia corpulenta es muy ágil y junto a la forma curva de su espada este
desenvaino su espada primero.
Los segundos extras que tienen el Capitan Franco le permitió
lanzar un poderoso corte horizontal que se clava en el costado izquierdo de uno
de ellos, la fuerza que llevaba el ataque no solo corta sus tripas sino que lo
empuja contra sus compañeros que ven sus movimientos entorpecidos y no pudieron
evitar el filo de la espada cortara sus brazos.
Otros intentaron apuñalar al capitán pero el capitán con
agilidad usa su espada para desviar los ataques y ponerse a distancia para
golpearlos o patearlos para dejarlos en una posición que le permita usar su
arma en ventaja.
La batalla duro escasos minutos y eso mostro lo
increíblemente hábil que era el capitán que se encontraba en desventaja y aun
así acabo con facilidad con los soldados rebeldes que gritaban de dolor en sus
propios charcos de sangre y vísceras.
Y mientras el capitán los apuñalaba para acabar con su
sufrimiento se dirigió a los demás soldados.
—¿A quién le debemos nuestra lealtad? Sin duda es algo que
nos pone a dudar, lo único seguro es que nuestro deber es proteger la puerta
sur incluso si nuestros enemigos alguna vez fueron nuestros amigos; si el
comandante Sen se alió con ese bandido por su codicia no tengan duda que mi
espada esparcirá su sangre, lo juro por mi honor.
LADO B
—Este Plan es estúpido, nos van a matar a todos.
Refunfuñaba Minervis mientras intentaba colocarse una
armadura de cuero que a pesar de que era la más grande que había no era lo
suficiente para su cuerpo, pero igual se lo colocaría pues era mejor tenerlo
puesto que ir con el pecho desnudo a la batalla, ella era una Lica pero no
estaba al 100% entrenada para la batalla.
—sin duda es estúpido y pone a prueba mis habilidades y mi
liderazgo; supongo que por eso me encanta.
Decía Konai que se veía sonriente acomodando unos puñales en
su armadura de cuero color marrón rojizo que a diferencia de la armadura normal
este tenía un falda hecha de placas de cuero que cubría parte de sus muslos.
—Muy bien, vamos a controlar el desorden mientras nuestros
hombres van tras ese par de inútiles.
—No es mi hombre.
—Claro loba, como si no se escuchaban tus “ay no pares, ahí
duro” la otra noche.
—¡M-me estaba dando unos masajes!
Con una sonrojada, a pesar de su pelaje, Minervis acompaña a
Konai para cumplir la parte de su plan.
A la vez que pasaba esto, Sen apuñalaba uno de los soldados
fieles al vis conde que luego de intentar amotinar a sus compañeros que se
encontraban confundidos decidió apuñalar sin éxito a Sen.
—¿Traidor? Nunca le jure lealtad al vis-conde, se lo jure a
la gente de esta ciudad.
Con un trapo limpia la sangre y grasa de la espada para luego
dirigirse a sus soldados.
—No puedo negar que tengan dudas de si soy o no un traidor después
de los rumores en que acompañaba a ese bandido violador de perros del Rey
Conquistador. Solo les puedo asegurar que no les he traicionado ni les
traicionare y me conocen lo suficiente como para saber que mi palabra vale oro,
así que les pido que blandan su espada junto a mí para descubrir la verdad
detrás de este rumor.
Sen hablaba al grupo de soldados tratando de recuperar su
confianza a través del caos que se estaba formando y que el mismo estaba
alimentando.
El objetivo del comandante y su mujer Konai es agrupar a sus
mejores soldados para desplazarse y capturar al Vis Conde aprovechando la
confusión.
Un arriesgado y estúpido pero si había alguien capaces de
hacerlo funcionar eran Sen y Konai.
—comandante ¿y quién es ese sujeto que lo acompaña? Dicen que
es un emisario de ese bandido.
Pregunto uno de los soldados señalando a Cesar que aunque
intentaba pasar desapercibido era obvio que los últimos días era quien
acompañaba a Sen.
Antes de que el comandante se trabara la lengua haciendo difícil
que mintiera y terminando en una peor situación, Cesar toma la palabra.
—En realidad no soy ningún emisario, soy el Rey conquistador.
Los soldados al escuchar las palabras no sabían si tomárselo
en serio, incluso Sen estaba sorprendido por las palabras de Cesar revelando su
identidad.
—oye deja de jugar, estamos hablando de cosas serias —dijo un
soldado.
—yo también, y antes de que busquen apuñalearme le estoy
revelando mi identidad porque escuche que estaban usando mi nombre para
conspirar en esta ciudad.
Sin dudas Cesar se estaba jugando la vida, en especial en una
situación que la línea de aliados y enemigos era muy borrosa.
—tu mataste a muchos de nuestros compañeros, tienes los
huevos para estar de pie frente a nosotros.
Se podía escuchar entre los soldados molestos y que solo
fueron retenidos por la fuerte voz alto de Konai que había llegado acompañado
de Minervis que usaba una capucha para cubrirse.
—Dejen que hable, si su boca solo sale veneno les dejare
destazar su cuerpo pero no antes —declaro Konai quien estaba sorprendida de lo
que estaba diciendo Cesar.
El ingeniero agradeció a Konai y disimuladamente hizo un
gesto que lo que estaba haciendo estaba bajo control.
—Soldados, no soy su enemigo; choque armas con sus compañeros
por el mismo motivo que ustedes empuñan las suyas, proteger a lo que más
queremos, nuestros hijos, nuestras mujeres, nuestras amantes, hasta las
suegras; no los juzgo tenía un amigo que les gustaba follarse sus suegras así
parisiense una bola amorfa de carne.
Continúo Cesar después aquel chiste que rompió algo la
tensión, incluso unos soldados disimuladamente señalaron a otro pues se
rumoreaba que se follaba a su suegra.
—No estoy aquí como enemigo, ni siquiera había venido en plan
de lucha; solo vine a buscar unas cosas y me largaba a follar a mis mujeres, sin
embargo me topo que están usando mi nombre para cubrir conspiraciones y
asesinar aquel hombre cuyo único pecado es no decirme que paso con esas 5
prostitutas, el palo de escoba y el gato, ese es un terrible pecado porque al final las
prostitutas le pagaron por follarlas y el bastardo se guardó el secreto.
—Ni que me tortures, ese es mi técnica secreta —acompaño Sen
al chiste de Cesar.
Mientras los soldados se reían, Sen y Konai se vieron pensado
que era lo que estaba haciendo Cesar pues parecía que estaba dando algún tipo de
show de comedia en vez de convencer a los soldados que él no estaba involucrado
directamente en la actual situación.
—Ahora en serio amigos, no les mentiré, hay una situación
caótica en donde no saben quién tiene la razón, solo confíen en su comandante;
el tipo es de los que no merecen morir y mucho menos que enloden su honor
llamándolo traidor.
El tono burlón de cesar cambio suavemente a un tono serio y
los soldados no parecían ignorar a Cesar, es más lucia que con cada palabra que
salía de su boca ellos parecían recibir órdenes de su líder inmediato.
—Mi intención no es tomar esta Ciudad y mucho menos que gente
inocente muera, si fuese así hubiese llegado con mi demonio, un ejército de
Licas y mis mujeres; pero estoy aquí desarmado buscando ayudar a salvar a gente
inocente. Y si aún no me creen pues tendrán mi cabeza sin protestar pero solo
se la daré aquel hombre y a nadie más.
Los soldados se quedaron pensativos algunos murmuraban entre
sí, Cesar a pesar de parecer tranquilo estaba muy tenso pues dudaba sin Sen y
Konai lo ayudarían.
—Oye ¿entonces es mentira que viene un ejército de licas?
—pregunto un soldado
—La verdad… si vienen —responde el Ingeniero—, aunque no es
para tomar la ciudad es más para recuperar algo que me lleve, a lo mejor
termino muerto en manos de ellos si salgo de esta.
Ante esa respuesta los soldados volvieron a murmurar entre sí
y otro pregunto.
—¿Es cierto que mataste al Lica Alfa con las manos desnudas y
luego te clavaste a la princesa?
—no fue con las manos desnudas tenía una lanza y sobre lo de
la princesa, pues un rey debe satisfacer a sus mujeres.
—¿y no te dio asco
tanto pelo y pulgas?
—en el top 5 de cosas que decía mi padre esta el donde hay
pelo hay alegría y ella está lleno de pelo, y no tiene pulgas en realidad era
bastante limpia, olía rico y gemía sabroso.
Así hubo varias preguntas y respuestas, aunque parecía un
ambiente amigable Cesar no se confiaba pues muchas veces la puñalada trampera
ocurría en ese tipo de ambientes.
—Comandante ¿confía en ese hombre?
Uno de los soldados dirigió su pregunta a Sen que respondió
con autoridad un “si, confió en la palabra de ese hombre”.
—Pues ya no tenemos más dudas, comandante Sen; lo seguiremos
hasta el final de esto.
Los demás soldados acompañaron a su compañero en esa
respuesta mostrando que sus dudas se habían disipado y que acompañarían a Sen
en esta batalla.
Cesar disimuladamente respira aliviado pues siente que su
apuesta le salió bien.
—Eres un sujeto con mucha suerte.
PAUSA II
—Ellos te iban asesinar y aun así lograste que estén de tu
lado.
La voz nuevamente había paralizado a las personas de la
ciudad para hablar a solas con Cesar, quien se limpia el sudor algunas gotas de
sudor que se habían formado en un costado de su rostro.
—Menos mal, si no ya estaba listo para brincar por la ventana;
me funciono la técnica de mi exjefa de romper la tensión y colarme.
—Interesante, aunque tu situación no ha cambiado mucho; aun
pueden tomar tu cabeza después de cumplir con su misión.
—Es posible, ya lidiare con ello a su momento oye ¿eres chico
o chica? Tu voz es tan andrógina que me hace doler la cabeza.
—Eso es un secreto, sobrevive y tal vez te lo diga.
PLAY >
LADO A
Sin ellos saber que hasta hace unos minutos se encontraban paralizados,
uno de los soldados que se encuentra en la torre vigía de la puerta sur pega
gritos llamando a sus compañeros para que le avisen al capitán Franco.
Cuando llegan el capitán junto a otro de los soldados que
tienen mejor vista miran hacia al horizonte a donde les indica el nervioso
vigía.
Debido a la disposición del terreno y a que el sur afuera de
las murallas de la ciudad hay una vasta llanura solo cortado por una pequeña
franja de bosque, puede verse con facilidad a varios kilómetros en días de buen
clima, como había en ese día.
El capitán fruncía sus ojos en un intento de hace que sus
ojos vieran más lejos de los que podían ver, no tenía mala vista pero estaba
lejos de ser la mejor para larga distancias.
—¿Qué están viendo? —pregunto el capitán mientras frotaba sus
ojos que le empezaron a doler por estar forzándolos.
Pero no recibió respuesta por parte del soldado que lo
acompaño.
Cuando gira su rostro hacia el soldado para preguntarle de
nuevo, puede ver su rostro con los ojos bien abiertos y ponerse su rostro
pálido.
—¡¿Dime que has visto!?—pregunta otra vez el capitán.
—un gigante se acerca, capitán.
—¿un gigante? ¿Acaso un Guardián metálico Cobash?
El soldado nervioso mira a su compañero que vio primero esa
figura y ambos asientan su cabeza como llegando a un acuerdo de lo que
realmente han visto.
Era una figura más grande que un Guardián metálico Cobash, su
figura parecía a la de un soldado cubierto con la mejor armadura metálica, de
un color negro tan obscuro que parece que se traga la luz, haciendo que sus
ojos rojos rubís resalten.
Esa figura aunque no la habían visto antes, sí que habían
escuchado de ella; están muy frescos en su memoria los relatos de los
aterrorizados soldados que sobrevivieron al encuentro con ese ser.
—no mi capitán, esa figura es la del demonio que acompaña al
Rey Conquistador.

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