aventuras secretas - Yogurt de Cereza (relato +18)
Hola a todos los lectores,
este el primer relato erotico que esribo por acá, esto por lo menos estaran basado en la novela ligera que escribo de Hechicera X Familiar, (mi otro ya de por si va a tener escenas sexuales para hacerle este tipo de relatos) espero les guste y pues si tiene sugerencias pues no duden en dejar algun mensaje ya sea por mi facebook o twitter.
Hay ilustraccion al final que lo disfruten
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Aventuras secretas
Yogurt de Cereza
Era un secreto a voces que a Cerezita le gustaba los chicos
mayores, tampoco era algo anormal pues es más frecuente por mucho chistes de la
ONU y FBI que una quinceañera salga con chicos veinteañeros, pero esa noche
ella llego a otro nivel.
Esa noche la jovencita de 16 años se estaba retorciendo de
placer en su cama mientras aprieta sus rosados labios para evitar que escapen
sus gemidos y alerten a indeseados que su vagina está siendo devorada por un
cuarentón.
Así es, el viejo estaba chupando su, con los minutos
contados, virginal coño.
Todo comenzó hace unos minutos.
El Viejo verde cuarentón había ido a llevarle unos postres
en agradecimiento por salvarle la vida, Cereza se encontraba enferma por lo que
se escabullo a su habitación para sorpresa de la jovencita.
El viejo no iba con malas intenciones, él iba a agradecerle
a la hermosa jovencita y ver como se encontraba.
- - Vaya conque pescaste una gripe, pues descansa y toma muchos líquidos… ya se, mañana te traeré sopa de pollo.
- - Gracias, espero que esa sopa de pollo sea mágica pues las gripes que me dan se tardan en curar.
- - Oh ya veo, pues en ese caso pues tendremos que aplicar el otro método
- - ¿otro método? ¿y cual es?
- - Tirar.
El cuarentón solo lo dijo bromeando incluso hizo un
movimiento de cintura para enfatizar que estaba bromeando, lo que no esperaba
fue la respuesta de Cerezita.
- - O-ok, se gentil e-es mi primera vez…
La ruborizada Jovencita miraba a los ojos del Viejo que no
sabía cómo reaccionar, ¿ella está bromeando o va en serio?
Ganas no le faltaba
al hombre, Cereza es una belleza su piel blanca como porcelana, sus senos
aunque pequeños eran tan hermosos que poco importaba el tamaño, su cintura
tenía el punto exacto de carne que lo volvía loco… rellenita bien distribuida
para tener carne que agarrar.
- - Ejem… ¿Estas segura? Sé que te hare gozar pero no es mejor que lo hagas con algún chico ya sabes con menos canas…
- - N-no, yo quiero contigo…
Ya no había duda, La joven de 16 años iba a ser profanada
por un viejo verde de 40 años y ella lo estaba deseando a tal punto que
mientras se cambiaba la ropa para ponerse algo más sexy, noto como los jugos de
su vagina habían empapado su ropa interior.
Ya en la Cama, el viejo solo estaba usando un bóxer que
remarcaba su pene que parecía estar a punto de romper la tela de lo duro y
grande que estaba.
Ella nerviosa se acostó en la cama y empezó a besarse con
aquel hombre, al principio fue algo muy inocente casi de vírgenes, pero el
viejo era un hombre experimentado y sabía qué hacer; cambio el ritmo de los
besos, su lengua entraba en la boca de chica y masajeaba el de ella, acariciaba
el paladar de jovencita y de golpe empujaba su lengua tratando de alcanzar su
garganta para luego chuparle la lengua y golpearla con la suya.
Un beso cargado de lujuria que estaba borrando la conciencia
de Cerezita dejándola casi sin aire y deseando más, la saliva empezaba a brotar
de las comisuras de su boca como si fuera una perra en celo, ni que hablar de su
coño que ella ya sentía como su ropa de interior se había vuelvo a empapar con
su baba.
El viejo mordisqueo su cuello haciendo que la jovencita se
estremeciera y soltara suaves gemidos, hizo un camino de besos hasta llegar sus
senos que estaban tan rojos que parecían dos manzanas y las chupo con lujuria.
Cereza hace rato estaba perdida en el placer que le pareció
excitante cuando el viejo rompió sus empapadas pantaletas y no ofreció
resistencia alguna cuando acomodo su cintura para elevar sus piernas al aire
para devorar su jugosa vagina.
La lengua del Viejo abría los babosos labios vaginales para
luego introducirse en su agujero con suavidad para luego pasar a movimientos
bruscos, era una sensación que volvía loca pues cuando empujaba su lengua con
violencia sentía que podía llegar a su estómago, si su lengua fuese unos milímetros más larga era
seguro que hubiese roto su himen.
Pero ese trabajo era para el animal que tenía por pene ese
viejo verde, era grueso y cubierto de venas gruesas, ella no había visto más
que en algunas fotos pero sabía que ese largo estaba por encima del promedio.
El viejo la volvió a besar lujuriosamente para borrarle
cualquier arrepentimiento, el rostro lujurioso de la jovencita era digno de una
ninfómana que pedía con desespero ser
desvirgada.
Y con solo poner la punta del pene entre los labios
vaginales hizo que Cerezita sintiera una corriente recorrer toda su columna
para expandirse por todo su cuerpo, era su primer orgasmo.
Ese orgasmo aflojo aún más su cuerpo e hizo que ya de por si
chorreante vagina brotara aún más líquidos lubricantes, facilitando la entrada
de pene del viejo que con la experiencia que tenía daba suaves empujones su
miembro para ir abriendo el coño; para después empujar con más fuerza su pene
para romper la virginidad de la chica cuya mente estaba perdida entre el
éxtasis y el dolor.
El bamboleo de la cintura del viejo empujaba el vientre de
la jovencita que soltaba pequeños gemidos con los embates, con cada empuje el
cuarentón aumentaba el ritmo y la fuerza
haciendo que los quejidos de placer fueran cada vez más altos.
El Sonido del chapoteo de los jugos vaginales de Cerezita
era tan excitante que el viejo sentía un gran placer escucharlo juntos a sus
gemidos, cambio su posición para hacer que ella viera como su coño chorreaba
cada vez que el pene retrocedía y como salpicaba cada vez que lo empujaba en su
vientre.
La mirada de Cereza mostraba que se acercaba nuevamente al
clímax por lo que el viejo intensificó el ritmo haciendo que los gemidos de
esta se volvieras aún más altos, ella empezó a morder el brazo del viejo
para tratar de ser más silenciosa pero
ahora la cama sonaba como cama de motel barato que inesperadamente la
satisfacía.
El cuerpo de la jovencita se estaba tensando de forma
intensa, podía sentir como sus ovarios empezaban a acumular una presión de una forma que nunca había sentido ni en su
mejor masturbación, para que en un fuerte
empujón del pene del viejo que sintió que llego hasta sus pulmones toda esa
tensión explotó en un intenso éxtasis.
Era tanto el placer
que sintió olas y olas de choque de electricidad que le hacía sentir espasmos
por todo su cuerpo, sentía su cerebro se
encendía y apagaba como arbolito de navidad y cuando apenas empezaba a
recuperar los sentidos siente otra vez un fuerte embate del viejo acompañado de
un gemido tan primitivo pero a la vez tan placentero.
Y nuevamente Cereza es aturdida en una explosión de éxtasis
cuando siente en su vientre como fuertes chorros de esperma ardiente llenan su
útero, chorro tras chorro eran vertidos tan fuertemente que cada golpe desembocaba
una descarga eléctrica en su cuerpo y en especial sus ovarios que parecían que
disparaban óvulos como metralletas para tratar de aprovechar todo ese semen
para salir preñada de una vez.
El satisfecho viejo volvió a besar a la extasiada jovencita
que de a poco recuperaba la respiración y del coño de Cerezita brotaba el
espeso semen del cuarentón mezclado con la sangre del himen roto haciéndolo
lucir como un yogurt de cereza…
…..
- - ¡¡¿PERO QUE RAYOS ES ESTO?!!
- - No lo sabemos Srta. Cereza de repente estos obscenos escritos han aparecido por la academia… miré incluso incluyo una ilustración suya.
Si, esto era un relato erótico que de repente había
aparecido clandestinamente dentro de la academia; Cerezita lo había leído y se
sentía tan avergonzada que casi toda su piel de porcelana estaba roja.
Terin y Serina le habían enseñado ese papel con ese relato
pues ya de por si los rumores que decían que salía en secreto con el viejo
Carlos eran el pan de cada día, si ahora aparecen relatos de ellos teniendo
sexo pues sería una afrenta al honor de la jovencita.
- - Para mí que es ese viejo pedófilo el que escribió esto, - dijo Terin.
- - Yo también lo creo – apoyo Serina- Ese Viejo verde le echo el ojo y quiere pervertirla, srta Cereza.
- - E-Exageran… pero hay que averiguar quién hizo esto.
En eso se aparece Carlos con una caja de postres y se le
acerca a una avergonzada Cereza que no puede evitar que en su mente aparezca el
relato erótico.
- - ¿Estás bien? –pregunta Carlos
- - S-si esto bien…
- - Ummm ¿segura? Estas toda roja… y estas Caliente… tal vez te va a dar gripe… ¡ya sé! conozco un método muy sabroso para quitarte la gripe
- - ¡¡lo sabíamos, fuiste tú viejo pedófilo!! – gritaron Serina y Terin.
Mientras estas correteaban con palos y antorcha en mano al
confundido Carlos, no notaron que Cerezita cuidadosamente escondía en sus ropas
el papel con el relato erótico… ¿con que fin? Quién sabe… pero la cara de
picardía que puso la jovencita era digna para otro relato erótico.

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