Hechicera X Familiar 20

Yesss,

aun sigo en racha, no hay imagen nueva para el clickbait pero sera para el otro numero, que sera un especial de bikini.





espero que lo disfruten.


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 —¿Realmente crees que este bien, cariño?
—Nuestra hija nos pidió ayuda y lo hizo apelando al orgullo de los Marinzka.

—Pero esa cueva fue sellada por nuestros bisabuelos por ser peligrosa.
—Y cuando la sellaron dijeron que solo un orgulloso Marinzka podría volver entrar.
   Conversación entre los padres de Cereza Marinzka mientras abren un pasadizo secreto.  

Capítulo 20 – PELIROSA


Poco a poco la conciencia regresa al cuerpo de aquella jovencita de cabello ligeramente rosado de nombre Kalishi, su visión pasa de la obscuridad absoluta a sombras contorneadas por una luz bamboleante, lo mismo ocurre con su audición en donde los sonidos poco a poco pasan de un silencio absoluto a ruidos como si tuviese la cabeza en un estanque de agua pero que se va ajustando a medida que pasan los minutos.

— ¿Cómo puede ser su piel tan suave? —Dice una de las sombras—, ni cuando yo era bebé tenía una piel así.

—¿Y has visto su cabello? —Responde la otra sombra—, es su color natural; parece que la hicieron a mano.

Aquella jovencita apenas puede comprender lo que dicen las sombras pero se percata que se encuentra atada a una silla cuando intenta mover un brazo y este se encuentra sujeto por unas cuerdas.

—Parece que está despertando la bella durmiente, parece que es muy resistente al somnífero que le suministre.

—¿Don… De… toy?

Balbucea Kalishi tratando de hilar palabras con su cuerpo adormilado para averiguar qué es lo que sucede.  

—eeek, esta tipa es tan hermosa que incluso que con esa cara de boba y saliva chorreando nos hace ver fea —reacción una de las sombras—; menos mal que no está el viejo pues si esta se une al harem sería una dura rival.

—Hablando de eso, puedes dejar de jugar a seducir a mi papá —dice la otra sombra —, entiendo a Cereza pues siempre hubo el rumor de que le gustaban los chicos mayores pero ¿Tú?

—Qué mala amiga eres poniéndole trabas al amor, lo mío fue amor a primera vista con el viejo.

—¿Amor a primera vista? Si llevabas semanas hablando con mi papá y recién ahora andas con ese jugueteo.

Y con una sonrisa pícara la sombra le responde a su amiga con tono morboso.

—Es que cuando se lo “vi” es que me enamoró.

—IUKK, ASCO,  ¡Claire eres una enferma! no hables del pene de mi papá con esa cara tan depravada.

—JAJAJAJA, ¡si vieras tu cara Susi! lo de seducción es para fastidiar a Cereza, —responde Claire mientras se sujeta el estómago que le duele de reírse tan duro—; veo al viejo como a un compadre.

—Eso espero… —responde Susi tratando de recuperar la compostura.

—Aunque carne de compadre se come y con ese chorizón que carga más rápido —dice con una voz morbosa como si estuviese saboreándose al viejo

—IUKK, guacatela, Claire deja de hablar así del pene de mi papá, ¡no es gracioso!
Mientras Susi intenta taparle la boca a su amiga Claire que intenta lanzar más chistes sobre el pene del padre de Susana son regañadas por una mujer de prominente busto que entra en la habitación en donde se encuentran.

—¡Compórtense señoritas! Están en una misión esos jugueteos le podrían costar sus vidas o la de alguien.

—Lo sentimos —responden al unísono las dos quinceañeras que lucen como cachorros regañados.

La joven Kalishi que el pasar de los minutos recupera algo de su coordinación distingue mejor a sus captores y reconoce a una de ellas.

—E-eres la profesora de aquella vez —balbuceo Kalishi

Ante estas palabras la profesora Demis intenta ocultar mejor su rostro y disimular su voz.

—Calla enana, no estás en posición para hablar —dice con voz ronca la profesora de enormes pechos.

—no hay duda que eres la monstruo-tetas de esa academia de quinta que nos robó el torneo de “Esperfut”.

El “Esperfut” es un deporte practicado por los esper, es básicamente futbol pero más parecido a esos animes en donde hacen tiros mágicos con efectos, la cancha está encerrada en un campo mágico por lo que el concepto de saque lateral o de esquina no existe y usan un balón, zapatos y guantes que permiten direccionar el mana para realizar dichos tiros mágicos o detenerlos.

Una anécdota de  este deporte es que hace unos años decidieron hacer un juego de exhibición entre jugadores de futbol y de Esperfut, “invitando” (para no decir secuestrando) a los mejores jugadores del deporte Rey.

Al final ganaron los jugadores de futbol a pesar de ser incapaces de hacer tiros mágicos, un periodista esper dijo “…es imposible que ese enano sea de este planeta, no era un esper y le rompió las caderas a toda la defensa que usaba mana para ser más rápidos para bloquearlo; y que no sabía que era más fuerte si los disparos de ese portugués o su siuuuu con cada gol que literalmente rompía las redes y astillaba el campo mágico…

Regresando al tema principal, Demis pobremente disimulo que el comentario del robo de torneo no le afecto, Kalishi que poco a poco recuperaba sus movimientos lo noto por lo que quizás por el atontamiento o porque realmente le frustro esa derrota que continuo con el tema del robo del torneo.

—Ahora estoy segura que eras tú la monstruo-tetas que nos hizo perder la tanda de penaltis— comento Kalishi—; distrayendo a nuestros jugadores mostrando y masajeando sugerentemente esos pechos deforme con esa enfermera.

—Ja no es mi culpa que las chicas del instituto “tijereteras” upsi perdón Tic hei sea más planas que una tabla y los chicos no estén acostumbrados a mi belleza —contesto orgullosamente de sus pechos Demis.

Y así comenzó un contrapunteo de dime y diretes sobre las curvas femeninas de las estudiantes de ambos institutos académicos, sobre el nivel de moral del estudiantado, los uniformes, y un montón de puntos intranscendentes, hasta discutieron cual tenía los baños más limpios.

—Ja además a leguas se reconoce a una estudiante de esa academia de quinta —insulto Kalishi—, todas son unas vacas desvergonzadas, mira a esa que tiene unos jamones por piernas que para colmo usa pantalones cortos y apretados creyendo que tiene una piernas lindas.
A quien señalo la desafiante Kalishi fue a Clare que hasta ese entonces apenas contenía la risa por la discusión tan bizarra pero ante esas palabras su semblante risueño cambio a uno más obscuro.

—¿Qué mis piernas qué? —replicó Clare— para que sepas patas de pollo mis piernas son “amor” desde que llegue a Gaia tengo una cola de chicos que dicen que son las más bellas que han visto.

—Pues claro los chicos de acá les gusta comer comida chatarra llena de grasa de cerdo.

Las palabras de kalishi eran insultantes pero estaban logrando su cometido pues mientras estas mujeres se enfrascaban en una lucha verbal no se daban cuenta que poco a poco la pelirosa se acercaba a liberarse de sus ataduras.

Solo le faltaba atacar a la otra chica para completar su plan, cuando justo iba hablar sobre unos “rollitos” que se asomaban por encima de su pantalón rosa, Susana le colocaba una mordaza en la boca y volvía apretar sus ataduras 

—Sé que tengo unos rollitos pero mi novio, algo que parece no sabes que es, le gustan, ah y es mejor carne con grasa sabrosa que huesito desabrido sin carne —susurra Susi al oído de kalishi.
Y aun amordaza y atada la joven de cabello rosado intenta gritar y forcejear mientras es arrastrada a otra habitación.

Ahí ve que se encuentra su amiga Martina y el que supuestamente es su guardaespaldas Tristan, ambos atados a unas sillas, también hay un señor que ella no había visto antes pero a diferencia de ellos parece haber tenido una dura pelea.

Y mientras apaga un cigarrillo que estaba fumando Abel palmea con fuerza sus manos para atraer la atención.

—Bien supongo que ya están reunidos, es hora de las preguntas y las respuestas; si cooperan nadie saldrá lastimado.

—Por favor peliteñida resístete, quiero probar unos juguetitos contigo —dice sádicamente Claire.

—Pequeña aun no estas capacitada para usarlos, al último lo mataste del dolor antes de que hablara —Abel le dice a la jovencita con una atemorizante naturalidad.

Abel y Claire juntos emitían un aura sombría, se sentía como sádico asesino y su discípulo se estuviesen preparando para cometer sus fechorias.

—Esperen, no hay necesidad de llegar a ello, no sé qué es lo que quieren de nosotros pero no es necesario llegar a la violencia.

Era Tristan quien hablo pues a diferencia de Kalishi no se encontraba amordazado y aunque tenía un plan similar al de su amiga de intentar de escapar escogió simular que sus movimientos para desatarse eran los de alguien teniendo una pesadilla.

—sht, realmente debo hablar con recursos humanos —dice Abel chasqueando la lengua—, el nivel de los actuales miembros de la iglesia es realmente bajo, yo ya me hubiese liberado de esa silla hace horas.

—¿Qué? Acaso tu… —intuye Tristan parte de la identidad de Abel.

—Sí, pertenezco a la Iglesia sin embargo espero que creas que eso significa que seamos aliados —dice con autoridad Abel a Tristan—; la iglesia Católica es muy grande y tiene tantas facciones que trabajar para ella no significa que seamos compañeros.

Trsitan lo sabe, incluso antes de ser oficialmente parte de la Iglesia se desempeñaba como un “contratista” para una de las tantas facciones realizando trabajos que requerían cierta discreción y sobre todo que no dejara rastro de relación de él con su contratante si algo salía mal.
Aun así no podía dejar de intentar de jalar ese débil hilo de unión entre ellos para lograr por lo menos dejar salir a Kalishi y a Martina de esa situación.

Pero antes de siquiera de que Tristan abriera la boca, las palabras de Susi interrogan a Abel.

—Espera, eso significa que usted es algún tipo de enemigo de mi Padre.

—mmm Bueno, Técnicamente me ordenaron asesinarlo un par de veces, pero eso es ya pasado.

—Oh por la Luna, mi papá lo considera un amigo —dice nerviosa Susi—; ¿Cómo puedo confiar ahora en usted?

—Calma que no panda el pánico, Técnicamente a él también le ordenaron asesinarme unas cuantas veces, y créeme que la última vez tenía muchos motivos para hacerlo, —intenta Abel calmar la situación—, es algo complejo de explicar en pocas palabras; no te preocupes de que sea un doble agente o que los traicionare, si tu padre no confiara en mí no estaría aquí.

Aunque parecían sinceras las palabras de Abel, Susana había perdido mucho de la confianza que tenía en aquel hombre pero debido a que estaban en medio de la ejecución de un plan no podía simplemente detenerse y pedirle que se fuera, ni siquiera tenía la suficiente autoridad para hacerlo.

Así que Susana acepta con reservas a Abel quien por su vasta experiencia en operaciones encubiertas le es fácil notar que había perdido la confianza de la jovencita, lo más curioso de esa situación es que ya se había acostumbrado a la desconfianza de los demás sobre él, que nadie le creyera ni una palabra a ciegas, pero el ver en los ojos de esta jovencita que hasta hace unos minutos lo veía como alguien confiable el haberse roto esa confianza realmente le dolió.

—Nos desviamos mucho de nuestros asuntos, muy bien chico —comenta Abel mientras le pide una silla a Claire—, ¿quieres que todos salgan de esta situación? Asiente si es lo que quieres.

Asiente con seguridad Tristan ante la mirada de todos.

—Hablemos de lo que paso hace 3 meses.

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