El conquistador de los 5 anillos Capitulo 09

Hola, 

ok, el capitulo debio salir la semana pasada, pero no lo subi porque me quedo mucho mas largo de lo normal, ademas que queria agregar un click bait perdon dibujo,  

una muestra del dibujo :P


advertencia tiene lenguaje soez y mucha sangre, ah y la imagen anterior es para saltarme la censura  de facebook







y que lo disfruten


aqui les dejo el pdf por si lo quieres leer offline

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Pues si me buscas me encuentras no vivo en la tienda
Ni espero a que vengas nomas pa' que aprendas
Conmigo te topas payaso con ropas
No estés tan tranquilo que pronto te toca
Te traigo entre ojos y los traigo rojos
El diablo anda suelto entre todos los locos
Detente y comprende lo que te conviene
A mí no me mientes ni peles los dientes

“Comprendes mendes” – Control Machete

CAPITULO 09
SÁNDWICH

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  • -          Realmente no quiero pelear, mi principal deseo es disfrutar de la compañía de Esther y descubrir cómo ha cambiado el mundo.

Era Cesar que conversaba con el lica que fue enviado a acompañarlo para asegurase que este no escapara del duelo que tendría con GarGel.
  • -          Lo entiendo, estoy cortejando a una muchacha, es pequeñita y no tiene tantas curvas pero cuando me mira con esos ojitos negros, es como que si se detuviera el tiempo.
  • -          Jajaja te dio duro la condenada pero te entiendo últimamente he sentido lo mismo cuando estoy con Esther, quien diría que apenas la conozco no hace mucho.

Ambos caminan sosteniendo una antorcha por el estrecho pasillo que une el castillo de Esther con la cueva en donde descansa el robot gigante bautizado “leyenda negra”.
  • -          ¿tu nombre cual es que era? ¿RuGius, verdad? – pregunta Cesar mientras le indica que agache la cabeza para evitar una roca sobresaliente – sabes que me da mala espina todo esto
  • -          Si es RuGius, - contesta el Lica- pues pelear contra el Alfa GarGel te hace sentir eso, incluso en peleas de práctica no se contiene, una pelea a muerte debe ser mucha presión.
  • -          ¿Qué? No, pelear contra él pues si da miedo pero igual lo venceré –dice Cesar – es la sensación de que iré a comer un sándwich

El comentario de aquel hombre que comparado con los licas guerreros promedios estaba muy lejos de ser un problema para ellos, y ese comentario del sándwich le es inentendible.
  • -          ¿tan seguro estas? Y ¿qué es eso de un “sándwich”? –pregunta el confundido Rugius
  • -          Je, sándwich es solo una simple comida pero desencadeno una guerra mundial – Cesar responde con una sonrisa
  • -          ¿Una guerra por una comida? Sigo sin entender
  • -          Sucede que un asesino falló en matar a alguien importante, después de eso frustrado el asesino le entro hambre y fue a comer un sándwich, adivina que paso; el asesino accidentalmente se topó con su objetivo y termino matándolo, esto dio pie a una guerra de inimaginable escala que el mundo cambio para siempre.
  • -          Por la luna, eso suena difícil de creer –responde un sorprendido RuGius – espera lo que quieres decir es que serás el asesino que desatara una guerra.
  • -          Quien sabe, solo soy un simple hombre que matara a un lica alfa por culpa de una meada.

La forma tan despreocupada con la que Cesar responde le hace encrespar el pelaje de RuGius de miedo pues no solo parece importarle poco si se desata una matanza por sus actos sino por la seguridad de su victoria en el duelo.
  • -          ¿Cómo puedes estar tan seguro de que mataras a GarGel? – pregunta el Licus tratando de entender la forma de pensar de ese hombre.

Antes de responder ambos se topan con una pared que bloquea el túnel, Cesar tantea la pared y mete la mano en un agujero que hace estremecer la pared que interrumpía el camino, el hombre le pide ayuda al lica para mover la pesada pared.

Con el camino despejado y luego de recorrer unos metros más los ojos de licus son sorprendidos ante la presencia de un gigante metálico  arrodillado como si estuviese esperando las órdenes para entrar en batalla y que es bañado por la luz de sol que se cuela en la bóveda central de aquella cueva; era aquella bestia mitológica que peleo contra los dioses y que se decía que dormía en estas montañas, era un demonio.

RuGius se estremece al ver que la cabeza de aquel gigante empieza a moverse y sus ojos a iluminarse ante la presencia de ambos.
  • -          Ey Leyenda negra, tu ama nos dio permiso de entrar, confírmalo antes de volvernos polvo –dice despreocupadamente Cesar mientras agita una mano a la enorme máquina.

Las luces intimidantes de los ojos titilan de forma hostil para luego volver a aquel estado de espera.

Con esa simple acción RuGius comenzó a entender porque este hombre parecía no tener miedo al duelo a muerte con GarGerl; ¿Quién le temería a un Lica luego de estar cara a cara con un demonio?
  • -          Aun me sorprende la forma en que esta máquina puede comunicarse con Esther de forma tan inmediata –dice Cesar con un rostro de fascinación.
  • -          Es increíble mi abuela me conto historias pero nunca creí que realmente existiera los demonios. –comenta RuGius con la mirada absorta en el Leyenda Negra.
  • -          Bueno no es un demonio como tal, pero quien sabe si lo que yo conozco como demonios también resulta ser algún tipo de arma de una civilización anterior. –responde Cesar con una risa picara.

Con una palmada en el brazo el ingeniero le pide al Lica ayuda para mover unas cajas; frente al Leyenda Negra había cerca de un centenar de cajas de variados tamaños y formas.

Algunas cajas estaba rotas mostrando su extraño contenido, otras aún permanecían selladas; en una esquina se veían un par de motocicletas como las que usa Cesar pero destartaladas y con partes retorcidas.

Cesar toma unos papeles que parecen ser un inventario y agarra una palanca que se apoya en el hombro.
  • -          Me preguntaste como podía estar tan seguro de matare a GarGel –dice Cesar – la respuesta es muy idiota ¿aun la quieres escuchar?

El enorme Lica asiente afirmativamente para escuchar la respuesta de aquel hombre que ha comparado la futura muerte del Lica Alfa con la de aquel que desato una guerra de tal escala que el mundo cambio.
  •  -          Es que si no lo mato primero, él muerto seré yo –dice Cesar con una risa boba en el rostro-te dije que era una respuesta idiota.

Tal vez sea una respuesta obvia, pero aun así tener la seguridad de hacerlo con la diferencia tan abrumadora entre Cesar y GarGel era de gente que es capaz de beber vino mientras agarra los senos de la muerte sin despeinarse.

El Lica entendió que aquel hombre caminaba por un sendero que pocos podrían tener la voluntad de hacerlo.

Mientras un hombre buscaba las herramientas para cumplir su palabra, un Lica trata de controlar la rabia que le inunda.

Han resultados heridos varios licas intentando curar la herida de la oreja que le fue arrancada para evitar una infección, cada vez que le colocaban las hierbas curativas GarGel o  lanzaba un manotazo que los lanzaba lejos o, en el peor de los casos, clavaba sus fauces malhiriendo al desafortunado.

A alguien tan imponente y que pocos seres vivos se atreverían siquiera tutearlo, era una gran humillación el estar en ese estado por culpa de un pequeño hombre que solo permanece vivo porque acordaron enfrentarse en un duelo.

Sus fauces se sienten tan hambrientas de sangre que apenas puede controlarse
.
En un chispazo de instinto cazador el aroma de otros hombres centellea en su cabeza, su hocico empieza a expulsar saliva tan gruesa y apestosa que era más parecido a espesa baba venenosa.
  • -          Tráiganme a los prisioneros

Con esa frase le ordenó a sus guerreros de confianza, aquellos que hace tiempo ya no obedecen a su aun actual alfa Zangrus, le trajeran a los infortunados hombres cuyas carnes y gritos serían los que pagarían la rabia acumulada.

Los hombres fueron arrastrados de sus jaulas pues aunque se encontraban encerrados habían escuchado el revuelo y temían que pagarían parte de los platos rotos.

Entre gritos, forcejeos y suplicas de ayuda los tres hombres son lanzados a los pies del imponente GarGel que resopla con tal furia que una  maloliente saliva pulverizada forma una nube a su alrededor.

  • -          Por favor, piedad no hemos hecho nada malo –gimotean los desafortunados hombres

Las suplicas de estos hombres solo estimulan su deseo de hincar sus fauces en ellos por lo que decide a atrapar al que menos chilla para destriparlo en frente de sus amigos y escuchar sus gemidos de horror.
  • -          ¡DETENTE! ¡GarGel! ELLOS NO TIENEN NADA QUE VER

Grita Minervis mientras bloquea con su cuerpo la garra de GarGel pero es inútil pues el enfurecido Lica la golpea lanzándola contra los tres hombres.
  • -          No vengas a darte de salvadora conmigo, los usaste para atraer a ese hombre así que solo me desharé de lo que ya no sirve –gruñe GarGel
  • -          Eres un idiota –escupe Minervis mientras limpia la sangre que escurre por su hocico-, solo quieres demostrar tu fortaleza porque ese hombre te da tanto miedo que te da asco.
  • -          Que tengo miedo dices…

El rugido de GarGel resuena por toda la llanura y en los cuerpos de los licas que sienten miedo ante la furia de aquella bestia.

Minervis que tiembla de miedo se levanta y mantiene erguida frente al Lica que hace amagos de clavarle sus fauces en su cara.
  • -          No soy una basura como tú o tu madre que añoran ser como las estúpidas princesas humanas, yo solo seguí tu juego para obtener el poder de crear un mejor ejército y demostrarle a la basura humana quien es el que manda –dice entre rugidos GarGel-.
  • -          No añoro ser princesa de nada, solo quiero poder ir donde quiera  -responde con firmeza Minervis-, si no fueras un imbécil lo entenderías.
  • -          Oh claro que lo entiendo, tu madre me lo enseño cuando esos comerciantes cobraban monedas de plata para ver su cabeza clavada en un palo –dice GarGel

La joven princesa apenas se inmuta ante la invocación de la muerte y humillación de su madre; ante esto ella aspira y ruge con toda la fuerza como futura hembra alfa, tal vez muy lejos de la fuerza de GarGel pero aun así con la suficiente autoridad para dividir los corazones de la tribu.

El alfa Zangrus aparece e intenta detener a GarGel que parecía perder el control de sus impulsos asesinos, pero es bloqueado por aquellos licas que ya no lo ven como el líder de la tribu.

Cuando GarGel parece lanzar un zarpazo al cuello de Minervis este es detenido en seco por un centelleo seguido por una explosión, era Esther que había llegado poco después de la princesa pero permaneció expectante a lo que iba a ocurrir.
  • -          Realmente me gustaría dejar que mates a esa estúpida, pero estoy seguro que ese hombre le preparará un mejor castigo a esta insolente –dice Esther-, así que deja a ella y a esos hombres en paz.
  • -          Maldita bruja, tarde o temprano esparciré tus tripas –responde GarGel
  • -          Jajaja, como si fueras a seguir vivo esta noche –con una sombría expresión contesta la Bruja del Ojo Escarlata.

Finalmente llegan guerreros leales a Zangrus contrarrestando a los leales a GarGel, permitiendo a Minervis y a los prisioneros salir con vida de las fauces sedientas de sangre del temible Lica.

Minervis intenta agradecer a Esther por haberla salvado pero esta muestra una mirada asesina y con un tono lleno de furia le responde a la princesa.

  • -          Reza porque ese hombre salga vivo, sino te juro que hoy nadie sale vivo de esta aldea y a ti te dejare de última para que lo veas.

Los hombres siguen a Esther mientras Minervis se queda parada y apretando los puños por el tan terrible error que ha cometido.

Pasadas las horas y con un ambiente tenso en la tribu se preparan para el almuerzo, en ello escuchan a lo lejos un extraño ruido acercarse.

Era una ruido que nunca habían escuchado y tenía cierto ritmo atrapante.

Me dicen el matador de los 100 barrios porteños
No tengo por qué tener miedo mis palabras son balas
Balas de paz, balas de justicia
Soy la voz de los que hicieron callar sin razón
Por el solo hecho de pensar distinto, ay Dios
Santa María de los Buenos Aires
Si todo estuviera mejor

Era un clásico del rock español llamado matador de los fabulosos cadillacs que salía de unas cornetas que quien sabe dónde Cesar saco, lo más seguro sea del cargamento que venía en la nave, que hacían resonar la colección de música que el ingeniero guarda como un tesoro en su viejo y confiable “Smart device”.

El ritmo y la letra de la canción estimulaban a los licas mientras veían sorprendidos tanto a Cesar como a RuGius montados en la motocicleta.

A medida que se acercaban la música había  cambiado a otra que resonaba el coro de la poderosa canción de Molotov “gimme the power”

Dame dame dame dame todo el power
Para que te demos en la madre
Gimme gimme gimme gimme todo el poder
So I can come around to joder

Para finalizar estos cuando estos llegaron la música cambio a otra en donde el que parecía ser Cesar hacia amanes dedicándole la canción a Esther

Cada vez que me levanto
Y veo que a mi lado estás y me siento renovado
Me siento aniquilado, aniquilado si no estás
Tú controlas toda mi verdad y todo lo que está de más
Tus ojos me llevan lentamente al sol
Y tu boca me habla del amor y el corazón
Tu piel tiene el color de un rojo atardecer

La bruja se sonrojo como inocente quinceañera ante el gesto de aquel hombre enfundado en un extraño traje y casco que bajaba de la motocicleta que sin duda era Cesar por su forma de moverse casi como bailando cuando intentaba contentarla con esas canciones extrañas.

  • -          Ese era juanes, “Es por ti” –comenta aquel hombre revelando que si era Cesar- un clásico para mi enamorada.
  • -          Solo a ti se te ocurre hacer esto antes de un duelo –responde la avergonzada bruja.
  • -          Ey RuGius, después buscamos una canción para tu hembrita, no hay mujer que no adore que le canten una romántica al oído –dice Cesar al lica que parece sonrojarse ante el comentario del ingeniero.

A medida que Cesar atrae las vista de los presentes estos detallan la extraña armadura que este viste, era un traje hecho de una tela que luce muy resistente de un color beige con unas extrañas placas salidas que cubren lo necesario de los hombros, pecho, espalda, brazos y piernas; además hay unas extrañas franjas que brillan como si fuesen espejos hechos de tela.

Su cabeza está cubierta por un casco que cubre por completo la cabeza y parece un extraño espejo obscuro donde está el rostro, no se puede ver ningún agujero para los ojos ni la nariz y está unido al traje por una especie de aro hecho del mismo material de las extrañas placas.

Esta extraña armadura era un traje de trabajo pesado para las zonas exteriores de la terra formación de Marte, diseñado para la mayor movilidad y resistencia posible con refuerzos hechos de compuesto plásticos para resistir impactos junto al casco diseñado para el mayor rango de visión posible con cristal inteligente polarizado para los rayos solares y reforzado para resistir los impactos, además de poseer un sistema de purificación de aire y filtros integrados para maximizar la calidad del aire a respirar.

Un traje que hereda los avances obtenidos de casi 10 años de aprendizaje de trabajos en el ambiente hostil de Marte, y que de por sí ya era muy avanzado en su época, en la actual que está más cercana al obscurantismo sería casi como hecha por los dioses mismos.

El ingeniero se quita el casco revelando su rostro, tanto para mostrarle a los licas que era él pero en especial para robarle un beso a la bruja.
  • -          Bueno tenía que hacer algo para quitarme el estrés y nada te anima que buen rock clásico –dice Cesar mientras limpia el sudor de su rostro.
  • -          Te ves raro en esa armadura – comenta Esther que detalla el traje de Cesar.
  • -          Si, nunca me gusto ponérmelo me hace ver raro –responde el ingeniero que olfatea el aroma de comida- mmm huele que llegue a buena hora.

Esther sonríe y le pide a uno de los prisioneros que permanecen cerca de la Bruja para su protección que le traiga un plato de comida y vino, sin embargo es detenido por el revuelo que causa GarGel al acercarse al notar la llegada del ingeniero.
  • -          Nada de comida, estoy cansado de esperar así que resolvamos este duelo ahora –espeta GarGel
  • -          En serio, calma tus ansias le arruinaras el apetito a los demás –dice un frustrado Cesar que hace gestos para que le traigan algo de beber.
  • -          Me importan un bledo si a los demás se les revuelven el estómago mientras devoro tus tripas, esto se acaba ya –gruñe el enorme lica que saliva de la rabia que apenas controla.

Frustrado, Cesar acepta realizar el duelo toma un poco del vino que le da Esther para luego colocarse nuevamente el casco y camina a donde la moto donde saca una especie de lanza metálica plateada y un extraño cinturón.

RuGius tiembla al ver a aquel hombre alistar sus armas y murmura que GarGel no saldrá vivo, este murmullo es escuchado por los que están a su alrededor y detallan las armas del ingeniero.

La lanza es larga de cerca de 2,5 metros de un color plateado, cuya punta luce muy pesada pues en la punta es una hoja de unos 30cm de largo y 20 de ancho unido a una base de bloque rectangular de 80cm y este unido al tubo con agarraderas que conforman esta extraña lanza.

El cinturón no parece nada del otro mundo pues parece hecho una tela gruesa y cuero con varios bolsillos para llevar cosas.

Cesar camina al círculo que están formando para indicar la zona del duelo y en cuyo centro se encuentra el enorme lica que está ansioso de clavar sus fauces en las tripas de aquel hombre.
  • -          ¿hay algunas reglas para este duelo? –pregunta Cesar
  • -          A parte de que es un uno contra uno y que solo uno puede salir vivo –responde un seguro GarGel
  • -          Ummm, ok, ¿oye podríamos ampliar el circulo? no quiero lastimar a nadie con mi lanza además creo que quieres disfrutar cazarme mientras corro como gallina –pide Cesar

El lica accede pues no le ve inconveniente ya que sabe que el motivo del hombre es de darle el mayor potencial a su lanza pero para el poderoso GarGel no tiene importancia pues es solo un palillo comparado con sus garras y colmillos.

Ambos se posicionan a unas distancias equidistantes del centro del círculo que es bordeado por guerreros licas y el público que desea ver este duelo.

GarGel relame sus colmillos y truena sus garras a la vez que Cesar hace la señal de la cruz para luego señalar el cielo.

Por un lado se encontraba Minervis expectante del resultado pues su futuro se decide en este duelo, y por el otro lado estaba Esther que apretaba los puños para contener sus ganas de impedir el duelo.

  • -          Ah, lo olvidaba ¿Cuándo te maté me volveré el nuevo alfa de la tribu? –interrumpe el inicio Cesar
  • -          Ja, que tonterías dices, solo un lica gobierna a los licas –responde con firmeza GarGel
  • -          Sabes que, si te mato me hare el nuevo líder de la tribu, es lo mínimo por tu ofensa –contesta con burla Cesar
  • -          Ah sí, ok te daré a la princesa pero cuando te mate matare a los prisioneros y a la bruja. –gruñe el lica
  • -          Quiero ver que lo intentes, perro mal domesticado –espeta el ingeniero

Ambos asientan y dan por aceptados los términos del duelo y el sonido de una corneta indica el inicio de la batalla.

El enorme GarGel se lanza con furia contra Cesar achicando con rapidez los metros que los separaban, el ingeniero intenta clavar su lanza contra el pecho de este pero es esquivado con facilidad por la ágil bestia.

Las poderosas fauces se abren para relucir sus enormes colmillos cubiertos de maloliente saliva y clavarlas en la humanidad de Cesar que se encuentran casi inmóvil por los rápidos movimientos del lica, solo atina mover su lanza para darle un débil golpe que es incapaz de detener a la fuerza bruta de aquella bestia.

O eso creía, pues ese débil golpe hizo rodar de forma abrupta y pesada al enorme lica que termina chocando contra la barrera viva que forman los guerreros licas.

Todos y en especial GarGel se encuentran sorprendidos por lo ocurrido, menos uno, RuGius sabía de lo peligrosa que era esa lanza y aún más el hombre que la manipula.

GarGel se recompone y en vez de intentar un ataque rápido, toma su distancia para obtener una respuesta de lo que acaba de ocurrir.

Cesar mantiene sus caderas bajas para facilitar el control de la pesada lanza que la mantiene lo suficientemente erguida para marcar una distancia.

El ingeniero nota que el lica es más inteligente de lo que esperaba así que intenta dar pequeñas estocadas con la lanza como tratando de herir el cuerpo de la bestia, aunque era inútil pues GarGel lo esquivaba con facilidad además de que no tenían la suficiente fuerza como para atravesar su dura piel.

Las continuas estocadas de Cesar comienzan a ser una molestia pues GarGel nota que lo están dirigiendo al centro del círculo por lo que decide tomar la lanza con sus garras para luego lanzarse contra aquel hombre.

En la siguiente estocada GarGel con una de sus toma la empuñadura de la lanza deteniendo el ataque de Cesar mientras que con la otra lanza un zarpazo contra la humanidad de aquel hombre.
Y repentinamente la bestia siente un especie shock que paraliza y hace estremecer su cuerpo de forma increíblemente dolorosa para luego salir despedido como si hubiese sido golpeado por algún puño invisible.

El zarpazo que había lanzado previamente GarGel golpea a Cesar que rueda unos metros, en su traje quedan marcas de las rasgaduras hechas por las filosas garras del lica pero no llegan a tocar la carne, aunque el impacto deja algo mareado a Cesar que intenta recomponerse lo más rápido que puede.

GarGel aun mareado pero como cazador que cuando ve a su presa en estado débil se lanza sobre Cesar que apenas esquiva el embate pero cae al suelo pesadamente, el poderoso lica aprovecha esto y corre para aplastar al ingeniero con sus patas.

Cesar aun mareado toma la lanza y la clava contra el pecho de la bestia, que debido al impulso que lleva hace que se entierre con mayor profundidad en las carnes del lica sin embargo esto no detiene el feroz ataque de GarGel pero si la poderosa descarga eléctrica que empuja violentamente al enorme lica.

El ingeniero había modificado la lanza para que liberara poderosas descargas eléctricas que normalmente noquearían en un instante a un humano de 150kilos pero que al enorme lica solo aturde unos segundos.

Parte de la punta de lanza se queda clavada en el pecho de GarGel que sacude su cabeza para recuperarse mientras que Cesar quien también está aturdido pero se recupera más rápido que la bestia que ha recibido una descarga en el pecho.

El ingeniero nota la punta rota y presionando un botón en el mango de la lanza que libera la punta rota y parte de la base rectangular desvelando una punta redondeada.
  • -          Detente de una vez, es tu ultima oportunidad de salir vivo –dice entre jadeos Cesar
  • -          Ya rompí tu juguete prepárate a morir –ruge GarGel

Con estas palabras la bestia pega un brinco contra la humanidad de Cesar pero que lo esquiva con relativa facilidad debido a que los choques eléctricos menguaron la fuerza y agilidad del Lica.
GarGel tira zarpazos intentando golpear al ingeniero cuando esquiva sus saltos, nuevamente Cesar las esquivas pero esta vez con dificultad.

Esta vez Cesar no parece usar su lanza como antes pues el sistema eléctrico que daba los choques fue roto por GarGel así que ahora tal vez es una lanza común y corriente.

En uno de los ataques violentos del poderoso lica sus fauces se dirigen a arrancar la cabeza de Cesar pero el ingeniero rápidamente saca una botella de vidrio para lanzársela contra el hocico de la bestia y aunque evita los colmillos del lica, Cesar es embestido  por parte del cuerpo de GarGel haciéndolo rodar unos metros y soltar su lanza.

Cuando GarGel intenta terminar con Cesar es detenido por un punzante dolor que sale de su hocico y que se esparce por toda su cara, a tal punto es el dolor que empieza a chillar al sentir como se quema parte de su rostro.

Cesar aprovecha la parálisis por el dolor en que se encuentra GarGel para levantarse y tomar su lanza.
-          Es ácido sulfúrico altamente concentrado, lo saque de unas baterías de alta duración –dice Cesar -, lo siento pero esto se acabó.

La furia de GarGel domina su dolor paralizante e intenta arremeter contra Cesar pero este agita la lanza y golpea su brazo para dar pie un horrible espectáculo.

El rugido del furioso de GarGel opaca el zumbido que había iniciado a sonar la punta redondeada de la lanza, cuando la punta toca el brazo de la bestia muestra su verdadera naturaleza pues desgarra la carne con facilidad a medida que salpica sangre y carne molida.

El sonido de la punta era reconocible para el mundo moderno de Cesar, era el de una sierra eléctrica portátil.

La sierra corta el musculo con facilidad para luego clavarse en el costillar de GarGel que es incapaz de reaccionar ante el intenso dolor que está sufriendo, ni siquiera es capaz de gritar del intenso dolor que lo ahoga.

El sonido de la sierra se vuelve horripilante a medida que corta la carne y hueso; las salpicaduras que libera alcanza varios metros pero la mayoría cubre el cuerpo de Cesar que sigue ejerciendo presión para mantener el mortal avance de la sierra.

GarGel en un último intento, quizás por instinto de supervivencia mezclado de orgullo, con su otra mano toma la lanza para quitársela del pecho sin embargo Cesar cambia la postura de su cuerpo para aplicar todo su peso en la lanza contrarrestando la ya de por si debilitada fuerza del lica.

El chirrido de hueso y carne se mezcla con el sonido acuoso de los pulmones que se han llenado de sangre para finalmente cortar el corazón de la bestia que ya para ese momento se encontraba muerta.
Cesar retira la lanza del cuerpo muerto de la bestia mientras la fria maquina sigue escupiendo la sangre y carne que quedaba atrapada en sus mortales dientes a la vez que su mortal zumbido se va apagando.

Al final el cuerpo de GarGel yace en el suelo dando espasmos post-morten en un charco creciente de sangre y jugos de las vísceras que chorrean por la zanga abierta en su pecho por la mortal lanza del ingeniero.

Nadie del publico podía creer lo que veían, era una mezcla de sentimientos de horror y sorpresa ante tal temible espectáculo, algunos se desmayaron al darse cuenta que estaban cubiertos de la sangre y carne que escupió la infame arma, otros se desplomaban de miedo.

Varios rugidos salieron de los 4 guerreros más fuertes y leales a GarGel y se lanzaron por la cabeza de Cesar para vengar la muerte de su líder.

Esther reacciono con rapidez, esta vez no había ningún acuerdo que la detuviera y aunque existiera lo ignoraría, su cuerpo se ilumino con escrituras raras y formo dos centellas que literalmente reventó las cabezas de dos de los atacantes. Cesar se encargó de los otros dos  al usar nuevamente ácido sulfúrico para ralentizar sus movimientos y usar su terrible sierra para decapitarlos en un solo giro de la lanza.

Ahora con el cuerpo cubierto de sangre y carne de los licas más fuertes de la tribu, Cesar apoya con autoridad su lanza en el suelo y grita:

  • -          ¿¡Alguien más quiere morir en vano!? les guste o no ahora soy su nuevo líder y me arrecha que no valoren su vida intentado vengar a su alfa caído ¡el coño de la madre! le dije una y otra vez que no peleáramos porque lo iba a matar y no hizo caso; ¿quieren morir por él? ¡Perfecto! Pero Lárguense y busquen la mejor manera de matarme, no vengan como imbéciles al matadero, que ahora no me contendré y como vieron la Bruja ya no se aguanta más ataques y no hay nada peor en el mundo que una mujer con el apellido atravesado, que si lo sé yo.

Nadie intento atacar a Cesar, los que eran leales a GarGel agacharon su cabeza tragando su rabia y humillación; el alfa Zangrus no objeto la toma de poder por parte del ingeniero, por lo menos no en ese momento.

Cesar se quita el casco como dando señal de que ha aceptado de que ya no habrá más pelea.

  • -          Bien, ahora por favor denle santa sepultura a sus muertos; los que se quieran ir denles alimentos y por favor alfa Zangrus y princesa Minervis hablemos después quiero zanjar todo este asunto de una vez.

El ingeniero y la bruja se retiran a los aposentos que le habían sido preparados mientras un grupo de licas recoge y llora a los muertos para darle sus respetos funerarios; Solo RuGius continúa temblando pero no por el miedo a la violencia mostrada por Cesar, temblaba por lo que le comento Cesar en la cueva y tuvo un pensamiento.
  • -          Hubo una guerra mundial por culpa de un sándwich, ¿qué clase de guerra saldrá por culpa de una meada? 

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