El conquistador de los 5 anillos Capitulo 08

Hola, 

Disculpen que no haya publicado la semana pasada pero fueron motivos mayores que me quitaron el tiempo, pero eso me dio chance de terminar una imagen que iria para el capitulo anterior. y pues como sucede en esto casos hago un poco mas largo el capitulo para compensar.

una muestra :P


advertencia tiene lenguaje soez y algo de sangre, ah y la imagen anterior es para saltarme la censura  de facebook, si leyeron el capitulo 6 entenderan las marcas de mordidas en los senos de Esther XD




y que lo disfruten


aqui les dejo el pdf por si lo quieres leer offline

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Something takes a part of me.
something lost and never seen.
everytime i start to believe,
something's raped and taken from me... from me.
life's got to always be messing with me. (you wanna see the light)
can't they chill and let me be free? (so do i)

“Freak On a Leash” – Korn

CAPITULO 08
DESPERTANDO AL MONSTRUO

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Luego de una impresionante entrada, más que nada por la extraña maquina metálica de dos ruedas que en el pasado era conocida como motocicleta eléctrica pero en un mundo en donde la tecnología fue arrasada por la guerra entre los dioses y demonios es algo que casi nunca se ve.
  • -          Por aquí están los prisioneros

Esther y Cesar son llevados a una casucha hecha de rocas que funge como prisión para aquellos licas que son castigados por violar las leyes de la tribu o enloquecen por alguna enfermedad.

Dentro se encontraban tres hombres que ellos habían capturado hace unos días merodeando en su territorio, al principio los licas pensaban que eran algunos bandidos o espías enviados por el reino así que en vez de capturarlos prefirieron observarlos ya sea que en caso de que sean bandidos encontrar al resto de la banda o si eran espías evitar un conflicto con el reino.

Al final su forma de actuar no les indicaba ninguna de las opciones que habían pensado así que deciden capturar para descubrir sus intenciones, y entre las preguntas y respuestas surgieron los nombres “Rey conquistador y la Bruja del ojo escarlata” por lo que decidieron contactar a la Esther.

Cuando entran en la cárcel, los hombres se asustan por la imponente presencia del alfa Zangrus para luego mirar aquel hombre de lo que único que sabían era el título de Rey Conquistador que ostentaba a diferencia de la mujer generoso busto quien en varias ocasiones habían visto en la capital.
  • -          Al capturarlos decían que estaban escapando de ustedes y cumpliendo el trato que tenemos con la bruja pues su destino se lo dejamos. – Explica Zangrus para que tanto los prisioneros como Cesar entiendan la situación.
  • -          Y como tal lo indica el trato, Hare que mis asuntos no los afecten. – responde amablemente Esther.
  • -          Hablando de ello, hace unos días enfrentamos a un ejército que invadió nuestros terrenos y el motivo fue que iban tras usted.
  • -          No lo sabía, solo puedo decir que el insolente general que los atacó recibió su castigo; para agradecer y compensar los daños les hare llegar excelentes telas y vinos que los mercantes les pagaran una buena cantidad de monedas de oros.

Cuando los primeros licas llegaron a esa llanura hace unos 150 años atrás, la relativamente joven Esther de 50 años de edad y guardiana de ese terreno pues forma parte de la montaña negra, les permitió establecerse bajo ciertas condiciones que le permitían una sinergia que los protegía a ambos.

Después de esa pequeña conversación Zangrus se retira y deja a la pareja con los prisioneros pero dejando unos guardias a las afueras de la prisión.

Cesar se apoya contra una pared mientras que Esther toma asiento en una de las sillas de madera que usa el guardián de turno.

El aura que emite Cesar es distinta a su acostumbrada aura de tranquilidad y coquetería que siempre manifiesta cuando está a solas con Esther, era una presencia llena de autoridad y peligro; los prisioneros sintieron como su alma era aplastada por una presión distinta a la de cualquier autoridad con la que habían tratado con anterioridad.
  • -          Empiecen a hablar – dice Cesar de forma seca pero tranquila

Los hombres que intentaban verse lo más patético posible para tratar de ganarse la misericordia temblaron ante la pregunta; entre ellos discutieron para escoger quien hablaría.
  • -          Su majestad, solo somos unos campesinos que fuimos reclutados y forzados a batallar contra usted y la bruja; -dice el hombre que escogieron para hablar – huimos del campo de batalla y terminamos vagando hasta que nos capturaron los licas.
  • -          Entiendo, ahora respóndeme otra vez de nuevo sin mentirme o si no hare que los guardias arranquen tu garganta. –responde el ingeniero con una voz de autoridad y verdadera molestia.

La sensación de que estaban a un paso de una horrible muerte hizo que los otros hombres golpearan al otro pues no querían morir y menos por culpa de otros; el hombre golpeado entierra su rostro en el suelo para suplicar perdón.
  • -          Por favor perdóneme, solo mentí porque tengo miedo de morir – dice suplicando el hombre- nuestros padres son campesinos y nos alistaron desde que éramos pequeños por un acuerdo del reino, peleamos contra usted siguiendo órdenes pero ¡NO QUEREMOS MORIR! ¡HAREMOS LO QUE SEA! ¡SOLO QUEREMOS VER A NUESTRAS FAMILIAS OTRA VEZ!

El hombre se encontraba agitado, sus ojos estaban llenos de lágrimas sus compañeros también enterraron su rostro en el suelo pidiendo misericordia a Cesar y a Esther; la bruja solo bosteza ante la solicitud de los hombres y se levanta para colocarse junto al Ingeniero empiezan a susurrar entre ellos.
  • -          ¿A dónde escapaban? – pregunta Cesar manteniendo una tranquilidad en su voz.
  • -          Íbamos a la ciudad Zank Charles pero como no conocemos el camino y nos perdimos

Nuevamente Cesar y Esther susurran entre sí, por los gestos que ambos hacían parecían algo molestos por la decisión que deberían tomar.
  • -          Esther sugiere que los usemos como esclavos, hay trabajo muy peligroso y nos sería muy útil que otros murieran.

Los hombres se ponían pálidos ante tal escenario, aunque no morirían la vida de esclavo no tiende ser muy larga y menos con lo que decía el Rey Conquistador.
  • -          Pero serían una molestia, me gusta que Esther camine casi desnuda en el castillo y con ustedes ahí ella tendría que vestirse – dice Cesar de forma picara haciendo sonreír a Esther – les daremos algo de comida y se largaran a esa ciudad

Esas palabras les devolvió el color a los rostros de los prisioneros que lloraban de felicidad y le agradecían tanto a Cesar como a Esther la decisión de dejarlos ir, pero son interrumpidos por un gesto del Ingeniero.
  • -          Pero no será gratis, deberán hacer algo por mí y si vuelven a levantar sus armas contra mí y la bruja, los hare sufrir que desearan la muerte.
  • -          Haremos l-lo que sea y prometemos no volvernos en su contra – responden sin dudar los prisioneros.
  • -          Es algo simple, solo difundan que en general no soy un monstruo que por las buenas soy un pan de dios pero por las malas soy la peor pesadilla que puedan tener.

Era una misión simple, la información de que el Rey conquistador era un monstruo seguramente ya se había difundido, la de que él era alguien buena y piadosa sería más difícil de creer por los que no lo han visto pero era mejor a ser comida de gusanos.

Mientras todo eso sucedía en la prisión, Zangrus conversaba con su hija Minervis en un lugar en donde no fueran escuchados por otros.
  • -          Deberíamos evitar esto hija, o por lo menos posponerlo, tengo un mal presentimiento – dice Zangrus con un rostro preocupado como si oliera el peligro acechando
  • -          Padre sabes que normalmente te discuto, pero estoy de acuerdo –acuerda Minervis con su padre- esperaba un hombre como los reyes o generales que usualmente vemos pero su olor es distinto.
  • -          Vaya par de cobardes, ya es tiempo que tome el mando de la aldea – irrumpe un lica de gran tamaño.

El lica de gran tamaño era de un color parduzco y era incluso más alto y corpulento que el alfa Zangrus, su rostro era la viva imagen de los que escritores tenían en mente con un terrorífico hombre lobo y de una altura de cerca a los 2,6 metros que hacían ver muy pequeña a su prometida Minervis que solo medía 1,9 metros; era el próximo alfa  de nombre GarGel.
  • -          GarGel no lo has visto, el plan que ideamos era para el típico rey mimado y este hombre no lo es – Replica Zangrus
  • -          La edad te ha hecho miedoso, míranos No ¡MIRAME! No ha nacido el hombre que pueda siquiera verme sin morirse de miedo – dice altaneramente el joven alfa

Posando su enorme mano sobre la cabeza de Minervis acerca su enorme rostro a la de la joven lica que tiembla ante el aliento que despide GarGel sobre su rostro.
  • -          Minervis, ejecutaras el plan que ideaste y así negociaremos con el reino para dejar este apestosa llanura.

Las palabras acompañadas del mal aliento del Lica junto a la presión en su cráneo le hacen responder afirmativamente; no tenía forma alguna de responderle, era alguien temible con su sola presencia y dentro de poco se desposaría con él por las reglas de la manada.

A lo lejos ven acercarse a Esther y a Cesar, este último parecía distraído observando a los diversos licas y las actividades que estos hacen.

GarGel reconoce a Esther pues ella acostumbra de vez en cuando pasar por la aldea pero no al hombre que la acompañaba así que asume que ese era el infame Rey conquistador; suelta la cabeza de Minervis y se muestra más amenazante de lo que ya es, si se muere de miedo le ahorraría el esfuerzo de arrancarle la cabeza aunque disfruta sentir en su boca la sensación de muerte en sus fauces.

Cuando finalmente Cesar nota a aquel monstruo sus pasos se detienen.

La acción del hombre hace que GarGel se regocije y de reojo le muestra a Zangrus y a Minervis que como él dijo no había nadie que se le podrían enfrentar; incluso cuando noto que Cesar jalo de un brazo a la bruja y empieza a señalar discretamente a su dirección la sensación de superioridad lo embargaba así que decidió cerrar sus ojos y embriagarse con el olor de miedo que emanaba aquel hombre.

Cuando inhala percibe ese adictivo aroma de miedo, pero hay otro olor que empieza abrumar su nariz; un olor que hace le sentir un malestar que no recuerda cuando fue la última vez que lo sintió; cuando abre sus ojos observa que aquel hombre se había acercado y estaba frente a él.
  • -          Increíble, yo que pensaba que el alfa Zangrus era un gigante pero usted me hace ver como un enano de circo.

Era Cesar que con sus 1,80 metros y su contextura media apenas podría siquiera hacerle cosquillas y aunque sentía un miedo natural, parecía estar más emocionado de descubrir como apareció un espécimen así.

Observando de Cerca al ingeniero GarGel pudo entender esa sensación que estaba corroyendo su piel para poco a poco meterse en sus entrañas.

La mirada de emoción de Cesar junto a la mezcla de miedo y euforia era como la de un cazador a la que ha encontrado una digna presa por la cual arriesgar la vida, la sensación de los ojos escudriñando cada parte de su cuerpo buscando donde hincar sus dientes, los músculos tensándose para lanzar un ataque rápido y mortal; el aroma de buscar el máximo placer al ser lo último que vea su presa.

GarGel nunca lo había sentido en un hombre, incluso en los campos de batalla el aroma es de la presa peleando por su vida, jamás del cazador.

Aunque la emoción de Cesar era más por su hambre de conocer como había cambiado el mundo no podía negar que en sus adentros también pensaba como podría vencer a una bestia así, quizás era el instinto cazador que hizo que aquel hombre sin garras y sin colmillos se volviera en la especie que reinaría sobre todas las especies, la bestia que incluso dominaría los cielos y los mares a pesar de no tener alas ni aletas; el hombre es cobarde por naturaleza pero desde el primer día que mato a uno de sus depredadores el adictivo placer de superación lo ha impulsado hasta llegar a otros mundos.

GarGel lo saluda con amabilidad pues aunque planea matarlo el mostrarse rudo ante su presa lo pondría en alerta, además quiere quitarse esa mala sensación en su cuerpo y más frente al alfa y su hija a los que hace un momento tacho de cobardes.

Pasadas las horas y llegando al anochecer una gran fogata se enciendo dando inicio al banquete y al festival que se hace en honor a la boda entre Minervis y GarGel.

La lica vestía un sencillo pero hermoso vestido y su cabello estaba adornado con flores mientras que GarGel usaba un ropaje hecho de cuero y detalles metálicos.

Cesar usaba una camisa de mangas largas y pantalones elegantes, aunque eran ropas sencillas para su época de origen en esa época el diseño y la calidad rivalizaba con la de las clases altas; Esther usaba un vestido color azul cielo que contorneaba su cuerpo, el usual corset de cuero que ella usaba dio paso a uno de diseño más cuidado con encajes que combinaban con el moño que ataba su hermoso cabello.

Los licas bailaban al ritmo de los tambores y de sus aullidos coordinados mostrando una vibrante coreografía que todos disfrutaban, incluso los prisioneros fueron sacados para permitirles disfrutar del espectáculo y del festín a petición de Cesar.
  • -          Jajaj, y pues así fue como nos conocimos Esther y yo – dice Cesar mientras conversa con Zangrus
  • -          ¿realmente Caíste del cielo en esa bola de fuego? – pregunta Minervis intrigada ante el relato de Cesar
  • -          Fue así aunque exageró de que yo me enamore primero, él fue que se enamoró primero – responde la bruja
  • -          Detalles, además no puedes negar que me quieres –dice cesar mientras abraza a Esther
  • -          Ya estas borracho, solo estoy contigo porque me intrigas – dice la bruja mientras esquiva un beso de Cesar
  • -          bueno eres una joven rebelde entiendo que solo estas avergonzada de estar enamorada - responde Cesar
  • -          jajaja, ¿la bruja joven? Yo era un cachorro y ella era mayor que mi padre – dice Zangrus pero recibe una mirada asesina por parte de Esther.
  • -          200 años no es nada, según los datos de leyenda negra tengo 1510 años pero aparento 27, mi secreto es el buen sexo te mantiene joven el mal sexo te envejece – comenta Cesar mientras pide que recarguen su copa.
  • -          ¿¡1510!? ¡¡es una locura!! ¿viste la guerra de los dioses y demonios? –pregunta una excitada Minervis que agita la cola y sus suaves orejas que hacen sonreír a Cesar.
  • -          Lamentablemente no lo vi, es algo complejo de explicar pero digamos que estaba en otro lado cuando ocurrió. Responde Cesar que intenta disimuladamente tocar las orejas de la princesa pero es detenido por una celosa Esther.

GarGel nunca se unió a la conversación solo bebía su copa de vino, ignorando la charla trivial que mantenían los demás solo de vez en cuando fijaba su mirada en Cesar que cuando notaba la mirada le respondía con un saludo alegre; el gigante lica se retira del lugar disculpándose con el resto.

Después de un rato, un fuerte rugido interrumpe el festival.

A los pocos minutos un enfurecido GarGel regresa a donde se encuentran los demás.
  • -          TÚ ¡¿TE ATREVES A RETARME!?

Con un fuerte y amenazante voz GarGel señala a un bebido Cesar que apenas entiende lo que pasa, mientras que los demás se ven sorprendidos, exceptuando a Minervis y Zangrus que entendía lo que pasaba.
  • -          ¿perdón? ¿retarte? No entiendo –dice un sorprendido Cesar
  • -          Exijo una explicación, Cesar no ha hecho nada para que lo acuses de eso – replica con furia Esther.
  • -          No te metas bruja, según el trato que tenemos no te puedes involucrar en nuestros asuntos –dice un amenazante GarGel
  • -          A ver, puedes explicar lo que ocurre – nuevamente pregunta Cesar
  • -          Orinaste en mi árbol – responde lleno de furia el enorme lica

Ante esa repuesta la cara de Cesar era un poema, Esther aunque entendía no podía evitar sentir que era un mal chiste; solo los rostros de los licas mostraban una seriedad digna de un insulto a sus madres.

Cesar rompió su rostro de poema con una sonrisa y después de tomar algo de vino respondió a la acusación.
  • -          Ah casi caigo, jajaja buena esa, pareces muy serio pero te gusta bromear
  • -          ¿tengo cara de bromista? Mear en el árbol de un alfa significa un reto a su autoridad y mi árbol apesta a tu orine – dice con fuerza el lica como remarcando su autoridad
  • -          Espera un momento, ¿Cesar tu measte su árbol? – le pregunta Esther a un Cesar que no entiende lo serio del asunto
  • -          Bueno meé un árbol, pregunte por un baño y me señalaron los árboles y pues lo hice –responde el ingeniero con mucha inocencia
  • -          Has admitido tu reto, así que prepárate para sufrir sus consecuencias. – dice un amenazante GarGel
  • -          Espera GarGel podemos resolver esto hablando –interrumpe Zargus – quizás…
  • -          ¡SILENCIO! A TI NO FUE A QUIEN RETO –ruge el temible lica
  • -          Espera, Ok el orino tu árbol pero eso no significa que debas pelear con él –dice con autoridad Esther – ha habido casos donde personas lo han hecho por error y no ha pasado nada.
  • -          P-pero él no es cualquier persona – dice una temblorosa Minervis – él es un Rey que ha retado a un alfa y no puede evitarse el duelo; y por ser  un asunto interno de nuestra tribu ni siquiera siendo tu amante puedes involucrarte.

El rostro de Esther se llenó de furia contra la princesa que entierra su mirada al suelo evitando la mirada fulminante de la bruja.
  • -          Eres una puta, si él muere serás la primera en sufrir mi ira – dice Esther señalando con rabia a Minervis
  • -          Por favor, N-no pongas esa cara – dice Cesar mientras abraza a Esther buscando calmar sus ánimos.

A medida que el alcohol se dispersaba, su mente comenzó a comprender el lio en que se encontraba, era irreal, absurdo, un mal chiste que se volvió serio, pero era real.
  • -          Ok, GarGel arruine tu banquete y a tu árbol, que no lo haya sabido no me excusa –habla Cesar con tono conciliador – pero podemos llegar a un acuerdo, puedo compensar con oro u otras cosas
  • -          No, el oro no me sirve y no se me ocurre algo que compense tu ofensa – replica el Lica
  • -          En serio, por favor no lleguemos a ese punto, nadie quiere morir por culpa de una meada –intenta nuevamente convencer Cesar al amenazante GarGel.
  • -          No es mi culpa que vayas a morir por eso y me asegurare que todos lo sepan para que no cometan ese error - contesta  GarGel
  • -          ¿Quién dijo que era yo él que iba a morir? – responde Cesar cuya mirada mostraba seguridad en su respuesta.

Todos se sorprendieron ante tal respuesta y la seguridad que mostraba el ingeniero al decirla, incluso Esther que había visto lo que era capaz no se imaginaba una respuesta como esa. La diferencia de tamaño y poder era abrumador en favor del lica que incluso entre sus congéneres era un monstruo sin embargo a Cesar parecía no importarle.
  • -          Ja parece que eres tú el bromista – dice GarGel
  • -          Tómalo como quieras,- replica Cesar que parece decidido a ir a la batalla- ya que no hay vuelta atrás creo que no debes tener inconveniente que busque mis armas y cambie mis ropas
  • -          ¿Y dejarte huir? Por allí debe haber alguna espada
  • -          Oh, el poderoso GarGel tiene miedo de pelear conmigo en mi mejor condición, mejor así tu muerte será más humillante

Las miradas de los licas comenzaron a enfocarse en GarGel que ante el rechazo a la solicitud de Cesar parecía ser un cobarde puesto que si bien aquel hombre fue el retador por error, era obvio que era él que tenía desventaja y si el enorme lica rechazaba ese pedido significaba que tenía miedo ante aquel hombre.
  • -          Está bien, pero alguien te acompañara y no invocaras a tu demonio para luchar – dice GarGel aceptando a regañadientes el pedido de Cesar.
  • -          No te preocupes, no tenía pensado eso pero deberías aprovechar el tiempo para recapacitar.

Debido a la hora y lo peligroso que es la montaña Negra en la noche deciden que Cesar partirá al amanecer, siendo custodiado por algunos licas por si decide escapar.

El lica que le había llevado el mensaje a Esther es escogido para acompañar a Cesar pues conoce el camino y es lo suficientemente rápido para seguir la motocicleta en caso de que el ingeniero escape.

Cuando los primeros rayos de sol bañan la llanura Cesar camina en dirección de la motocicleta seguido por Esther quien está preocupada y le susurra que huya pero el ingeniero rechaza esa propuesta.
  • -          Por favor, sal de esta vivo – dice una nerviosa Esther mientras abraza y besa a Cesar
  • -          ¿Quién crees que soy?
  • -          Un idiota, por eso te lo dije
  • -          Jeje soy el idiota del que estás enamorada y del que tendrás un hijo
  • -          Hablo en serio, Cesar
  • -          Yo también, mi linda brujita.

Luego de otro beso, Cesar enciende la motocicleta para retirarse pero ve que también se encuentra GarGel y algunos Licas guerreros junto a Minervis y el alfa Zargus.
Ante la presencia de estos, Cesar asegura la moto y baja la moto para luego caminar hacia ellos rascándose el cuello.
  • -          Espero que no huyas, aunque no me sorprendería –gruñe Gargel con un tono burlón pero retador
  • -          pues en mi top 5 de cosas que haría para salvar mi cuello esta la retirada táctica – responde el ingeniero con tono aburrido mientras se acerca a Gargel.

El tranquilo caminar de Cesar era de alguien que no parecía que fuera a enfrentar la muerte para finalmente ponerse frente a frente contra GarGel; su 1,80 metros de altura frente al 2,6 metros del gigante lica, su contextura mediana contra la musculosa contextura de GarGel, era un especie de David contra  Goliat reeditado digno de promocionar en Las Vegas donde todas las apuestas irían en contra de Cesar.
  • -          Tienes hasta la tarde para cambiar de opinión y salir vivo de esta – dice bostezando Cesar

Esas palabras toman por sorpresa a GarGel y a todos los que lo escucharon, el enorme lica suelta una carcajada y acerca su rostro al del pequeño hombre.
  • -          Puedo oler tu miedo y escuchar tus huesos temblar para que me estés amenazando  –responde GarGel- Voy a disfrutar aplastar tu cráneo con mi boca
  • -          Claro que tengo miedo, pendejo muerto es el que no lo tenga –dice con voz tranquila Cesar- y eso es algo malo para ti.
  • -          Jajaja ¿malo para mí?  ¿qué clase de mal chiste es ese?

La respuesta de Cesar era ilógica en todo sentido, el miedo es algo paralizante, un sentimiento que corroe la mente y se apodera del cuerpo y casos extremos lleva a locura o la muerte.

Repentinamente el empieza a ser más visible su temblar a tal punto que aprieta su cuerpo con sus brazos, regocijando la vista del enorme lica y haciendo sufrir a Esther que camina hacia Cesar para confortarlo pero este la detiene.
  • -          Tengo miedo y no paro de temblar… -dice Cesar mientras se cubre el rostro.

En un instante el ambiente se puso pesado, el silencio se apodero del lugar a tal punto que ni los insectos hacían ruido.

Y estalla una risa sádica.
  • -          …Pero eso significa que cuando me cubra de tu sangre y tripas mientras gritas de agonía será tan épico que podría volverme adicto.  

El rostro de Cesar se ilumina de forma sombría haciendo juego con su sádica risa llenando de miedo a todos los que lo ven.
  • -          ¿huir de ti? ¡no me hagas reír! Eres una mierda mal cagada por una bacteria comparado al agujero negro que devora incluso la luz misma que enfrente; ahora mismo sigues vivo porque te estoy dando tiempo para que recapacites.

La voz del ingeniero está llena de una fuerza que los enormes licas parecen simple cachorros siendo regañados por su dueño por haberse portado mal.

Incluso GarGel siente una presión que casi lo hace retroceder pero su orgullo de guerrero alfa lo hace rugir e intentar soltar un mordisco a Cesar.
  • -          ¡LA UNICA MIERDA ERES TÚ! –ruge GarGel mientras ataca

El feroz ataque del enorme lica es esquivado con algo de dificultad por Cesar quien teniendo la cabeza del enorme lica a su alcance clava sus dientes en su oreja, el dolor hace que GarGel lance un manotazo que lanza un par de metros al ingeniero.

Cesar rápidamente se pone de pie y su boca está cubierta de sangre, Esther reacciona al verlo así y su cuerpo se ilumina con extrañas escrituras y lanza un ataque luminoso y explosivo que detiene en seco la embestida de GarGel.
  • -          ¡MALDITA BRUJA NO TE METAS! – grita rabioso GarGel
  • -          ¡EL DUELO ES EN LA TARDE! SI NO RESPETAS ESO, DIMELO YA PARA ESPACIR TUS SESOS DE UNA VEZ – responde la furiosa Bruja.

Los demás licas tratan de contener al furioso GarGel que lanza improperios contra Cesar que apenas le presta atención mientras se palpa el abdomen.
  • -          Deberías lavarte las orejas, sabes horrible – dice Cesar

Con esas palabras una punzada de dolor que se había ocultado por la adrenalina se manifiesta, GarGel siente como un chorro de sangre ha empapado su pelaje y parte de su rostro.
Cesar muestra una gran sonrisa enseñando un trozo de oreja que sostiene con sus dientes para luego escupirlo como chicle demasiado mascado y sin sabor.
  • -          Realmente espero que hagas algo mejor en el duelo sino matarte será aburrido, y en mi top 5 de cosas que me fastidian es que haya mucho ruido y pocas nueces.

Un enloquecido GarGel es contenido por los licas guerreros incluido el alfa Zangrus mientras Cesar monta su moto y sale rumbo al castillo de Esther acompañado por el lica designado.

Minervis que está paralizada ante todo lo ocurrido, tiembla de miedo y aprieta su pecho para decirse arrepentida.

  • -          Por la luna, he desatado la locura de un monstruo. 

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