Hechizera X Familiar Capitulo 10
Hola
Capitulo 10, a este ritmo sera mi novela ligera mas larga en numero de capitulos y lo bueno es que a pesar de los contratiempos aun tengo los animos de seguir escribiendo.
no hay ilustraccion nueva 😓
espero que lo disfruten.
Capitulo 10, a este ritmo sera mi novela ligera mas larga en numero de capitulos y lo bueno es que a pesar de los contratiempos aun tengo los animos de seguir escribiendo.
no hay ilustraccion nueva 😓
espero que lo disfruten.
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Aquí es, este apartamento no es lujoso pero es
bonito y seguro. – dice Tristán a Kalishi
-
Um, ¿puedo retocarla un poco? Darle un toque más
femenino
-
No hay inconveniente si es dentro de lo
razonable, mientras no toques mi cuarto ni mis cervezas pues estamos bien.
-
Qué bien, vi unas cortinas que… ¡¿eeeeh!?
¡¿vamos a vivir juntos!?
Conversación entre
Tristán y Kalishi en su primer día como compañeros de apartamento.
Capítulo 10 – LUCHA EN EL BOSQUE (II)
En una parte del bosque que
circunda la academia está siendo consumido por lenguas de fuego por el
resultado de lucha de dos seres peculiares.
Mientras el hombre planta
extiende raíces de su cuerpo para manipular la vegetación para usarlos como
armas, un unicornio los quema con llamas que surgen de su cuerno de centro
brilloso.
Aunque el unicornio del hades es
un animal muy poderoso, el buen uso de las habilidades del hombre planta está
dándole muchos problemas.
Mientras estos seres pelean sus
maestros también se encuentran enfrascados en una batalla.
- - ¡¡ondas de luz!!
El hechicero encapuchado cataliza
eficientemente el mana formando unas ondas circulares que lo envuelven y lo
protegen y a su vez contrataca el ataque que realizaba Rafaelo, quien sale
volando un par de metros.
- - Demonios - Espeta Rafaelo mientras escupe saliva mezclada con tierra y sangre–, este tipo es muy bueno
- - ¿creías que con tener un familiar poderoso ya tenías la pelea ganada, mocoso?
Era lo que decía de la boca para
fuera el hechicero encapuchado, pero en sus adentros estaba muy presionado y sus
pensamientos diferían de lo que decía, lo que en su mente decía era en
realidad:
“este bastardo es mejor de lo que
aparenta, su control de mana es muy bueno; afortunadamente aun es estudiante de
3º año y solo conoce técnicas básicas, sino estaría en problemas”
El quinceañero Rafaelo junta de
forma veloz una cantidad de mana en sus dedos y ordena a su familiar lanzar un
ataque contra el hechicero quien es protegido de las llamas por una pared de
raíces creada por el hombre planta.
Las raíces estallan en llamas y
trozos salen volando, la escena caótica de raíces quemándose, humo y lenguas de
fuego es aprovechado por el princeso quien lanza la mana catalizada formando
dagas brillantes como fuego cristalizado de un tamaño aproximado de 20 cm en
dirección del Hechicero.
- - ¡¡Dagas de fuego!!
El encapuchado no cae en la
trampa y lo esquiva pero es sorprendido
por la repentina poderosa explosión de las dagas en medio del aire, la onda
expansiva es lo suficientemente fuerte como para lastimarlo a pesar de estar un
par de metros y hacer que en su boca se llenara del sabor del óxido de la
sangre.
- - Ah, cierto era dagas explosivas de fuego – comenta Rafaelo con una sonrisa burlona
- - Bastardo, esa técnica no la enseñan todavía en 3º año
- - Díselo a mis hermanos que lo usaron en las velas de mi cumpleaños, lo practicaba para mi venganza pero como vez son muy útiles en batalla.
Ante esas palabras el encapuchado
empieza a temblar pero no miedo ni de rabia, era de una extraña felicidad a tal
punto que empezó a reír como si estuviese entrando en un raro éxtasis.
- - GIAJAJAJ ¡¡parece que estoy en problemas!! Esperaba a un princeso y me salió princeso guerrero
La rara aura que estaba emitiendo
el sujeto empezaba a afectar a Rafaelo que sentía como el ambiente se ponía tan
pesado que parecía que la gravedad se estaba distorsionando y a pesar de las
llamas que los están rodeando por la lucha entre los familiares un frio cala en
sus huesos.
- - Ayudaste a la mocosa escapar y ahora ejecutas técnicas de buen nivel, creo que no saldré bien librado de esta.
El familiar hombre planta estira
sus extremidades hechas de raíces para atrapar al unicornio llamado Cobalto quien
para defenderse libera llamas que empiezan a quemarlas, el fuego se extiende rápidamente
al cuerpo principal del familiar hombre planta que se retuerce de dolor hasta
quedarse quieto mientras el fuego lo consume.
- - Pero tú tampoco saldrás bien librado, princeso; ¡despierta CuJo!
Un rugido furioso surge de las
llamas que consumen al hombre planta, estas llamas se van apagando rebelando un
ser humanoide como hecho de carbón ardiente, pero esa transformación no acaba ahí
pues todas las raíces y plantas que manipulaba se van transformando en carbón ardiente.
Varias raíces de carbón ardiente salen
disparadas del suelo como si fueran lanzas de casi 3 metros con dirección al
cielo, Rafaelo no puede evitar retirar su mirada de estas lanzas de carbón para
poder calcular donde caerán.
Un craso error producto de su
inexperiencia
Pues no nota que el hechicero
cataliza una gran cantidad de mana en sus manos formando unas esferas de color
de llamas azuladas en una y otra de llamas rojizas en la otra.
El hechicero lanza la bola de
llamas rojizas con dirección al cielo para mezclarse con las lanzas de carbón
ardiente mientras que la esfera de flama azul la introduce en el suelo.
Las flamas rojas caen junto a las
lanzas como si fuesen misiles y a los pies de Rafaelo las flamas azules salen como
si fuese un volcán en erupción, formando una bola de fuego caótico en que se
mezclan las distintas llamas dejando en el centro al sorprendido quinceañero.
- - ¡Gran colisión! Vamos princeso, veamos a quien ama la diosa muerte – dice el encapuchado con una sonrisa llena de sed sangre-
En la enfermería otra batalla
ocurre.
Yayita la monja de las
pantimedias rojas dispara varias ráfagas de balas hechas de mana que al
contacto de algún objeto generan esferas
de color violeta de alrededor de 6 cm de diámetro que destrozan todo lo que
abarca esta esfera.
Pero no le da al objetivo que
desea eliminar pues es una sombra que se desplaza entre la obscuridad que hay
en la habitación.
- - Oye niña, ¿aun respiras?
Pregunta la monja a Cereza quien
se encuentra retorciéndose de dolor a un costado de la cama donde se encuentra
el viejo.
- - D-demonios, apenas puedo mantenerme consiente, ¿Cuándo me envenenaron?
De la boca de la Jovencita sale
un hilo de sangre mezclado con una espesa saliva, su visión se vuelve borrosa
por instantes cada vez más grandes mientras lucha por no desvanecerse.
Hasta hace unos minutos ella se
encontraba bien, tal vez no podía pelear directamente debido a la roturas de
los huesos de su brazo y pierna pero podía invocar a su familiar sin riesgo de
que este perdiese el control; sin embargo al instante que empezó a catalizar
mana sintió en su cuerpo un terrible calor junto a una especie de corriente eléctrica
que parecía destrozar su sistema nervioso para caer pesadamente y apenas consiente.
- - Vaya que te la jugaron, un veneno especial que se activa cuando piensas usar tus poderes.
Dice Yayita quien trata de amplificar sus
instintos de cazador al máximo para poder detectar el próximo ataque de la
sombra.
Ese instinto le grita que en sus
pies hay algo y hace que la joven de las panti medias rojas brinque alejándose de
su posición y dispara mientras lo hace.
Las balas de color violeta chocan
contra un trozo de bloque de piedra del piso que arroja la sombra para
protegerse, las esferas de destrucción destrozan una parte del bloque pero no
lo suficiente para evitar que parte de este impactara el cuerpo de Yayita.
- - R-rayos esa cosa es muy lista
La sombra realmente escapaba de
las habilidades normales de un familiar de estas características pues mostraba
una inteligencia táctica y estratégica poco usual; a tal punto que aprovecho
que la joven estaba lo suficientemente alejada de Cereza y se lanza contra el
cuello de la ya de por si debilitada jovencita.
Aunque Yayita reacciona ante esto
no es lo suficientemente rápida y menos con el cuerpo lastimado que le
ralentiza céntimas de segundo sus buenos reflejos, solo le queda a la monja ver
la muerte de la chiquilla.
Pero esto no ocurre.
La débil Cereza con su vista
borrosa apenas logra ver un cabello salvaje blanquecino protegiéndola.
Un lobo color blanco de gran
melena de la que surgen tres cuernos blancos bloquea con su cuerpo el ataque de
la sombra que a pesar de no emitir ningún ruido muestra signos de dolor cuando
siente que los colmillos del lobo arrancan un trozo de su ser.
- - ¡¿eres tu Penri!? Eso significa que él ya… - dice con un gran tono alegre Yayita.

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