Hechizera X Familiar Capitulo 07
Hola
Por problemas tecnicos, pues el internet estaba caido, publico este sabado el cap 07 de esta novela ligera, y milagro hay imagen nueva
espero que lo disfruten.
Por problemas tecnicos, pues el internet estaba caido, publico este sabado el cap 07 de esta novela ligera, y milagro hay imagen nueva
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- Realmente es tan distinto pero a la vez tan igual nuestros mundos
- ¿hablas en serio, Dana? Si llevamos atrapados una hora en esta cola para sellar el pase de entrada.
- Pues claro que hablo en serio, siempre hay un maldito funcionario tortuga y siempre me toca ¿¡cómo que ahora va al baño!? ¡mueva la mano, vago burócrata!
Atrapados en la fila de admisión entre Atlantia y Gaia
Capítulo 07 – LOS VISITANTES
Ya había paso cerca de dos días luego de que Carlos fuera ataco por Sahara y esta fuese detenida por Susana y Cereza; a pesar del tiempo transcurrido tanto el viejo cuarentón como la jovencita de 12 años aun no despiertan dejando en claro la seriedad de las heridas que estos recibieron.
Mientras que Carlos se encontraba en la enfermería del castillo, a Sahara se la mantenía aislada en una habitación que en su origen estaba dedicada a prisioneros de guerra.
- - Oh rayos, esta medicina sabe a trasero
- - Vaya no sabía que las damas de la alta sociedad podían decir palabras como esas.
Eran Cereza y Susana que se encontraban en la enfermería recuperándose de las heridas que sufrieron, Cereza se había roto un brazo y una pierna mientras que Susana se había roto las costillas por lo que debían beber un brebaje que aceleraba el soldado de los huesos, puesto a que a pesar que la magia les permite sanar rápidamente no significa que sanen de forma instantánea y sin ayuda extra.
- - Creo que voy a vomitar, cada vez sabe peor, *puag* - dice Susi mientras se tapa la boca para no escupir la medicina.
- - Ah viste, sabe tan mal que a cualquiera se le olvida los modales
- - Cuando despierte el viejo le pediré que haga uno de sus dulces para olvidar este mal sabor…
Ante esas palabras ambas dirigen su mirada a donde se encuentra el Viejo que se ve bastante sereno comparado con el primer día en que su rostro se notaba el dolor que sufría pero que aun así no recupera la conciencia.
- - Oye susi, ¿Qué sabes del viejo?
- - Eh, bueno la verdad se poco tampoco es que él hable mucho de sus cosas ¿por qué preguntas?
- - El viejo no parece mala persona pero ha recibido 2 atentados y no creo que fuesen simples intentos.
- - No te negare que no lo he pensado sin embargo ¿quién quería matarlo? Estamos en Atlantia y él es de Gaia.
En los pasillos de la Academia resueno el fuerte sonido de los tacones de una mujer retumban en los pasillos, los chicos y chicas voltean a ver a la mujer que camina como si fuera una modelo profesional mientras sus anchas caderas y pequeña cintura se mesen de forma sensual que hacen imposible no verla a tal punto que ni notan que ella está acompañada por un señor.
El hombre que la acompaña mide casi 2 metros y tiene una compleción bastante atlética, su rostro revela que ya es alguien de edad quizás unos 40 años, su cabello negro está perfectamente peinado a tal punto que las pocas canas forman una línea a uno de sus costados dándole la impresión de un toque rebelde, y a pesar de eso es la mirada se dirigen a la mujer que está al frente de él.
La mujer es una veinteañera de unos 1,70 metros usando unos tacones bastante altos, viste una chaquetilla color rojo y blusa de seda color salmón que junto a una falda de ejecutiva de color negro con abertura en uno de sus costados que refinan sus caderas y contrastan con sus pantimedias rojas, su cabello corto color avellana que termina en puntas rojas contornea su juvenil rostro.
- - Te juro Abel, que si a osito le han tocado una cana aquí va a llover sangre.
- - No jures en vano Yayita, venimos en son de paz a ver como esta Carlos
Ambos eran escoltados por el secretario de la directora Birlis en dirección de la enfermería, al llegar la chica de las pantimedias rojas noto casi al instante al convaleciente Carlos y se dirigió casi corriendo a su cama, ante la mirada atónita de Susi y Cereza que interrumpieron su mirada ante el escándalo que hizo la mujer.
- - ¿¡O-osito que te hicieron!? ¿¡quién lastimo a mi osito!?
- - Cálmate Yayita no armes más escandalo ¿no ves que estamos en una enfermería y hay otros pacientes?
- - Es que me da rabia, Osito se veía tan contento estos días y ahora está así.
- - *suspiro* te entiendo… pero ese escándalo no lo va dejar descansar
Birlis tose para interrumpir la escena y al igual que hizo Abel, le pidió a la mujer llamada Yayita que lo mejor es que no haga más ruido para que el viejo se recupere pronto y continuo.
- - Como verán el Sr. Carlos aún se encuentra inconsciente pero fuera de peligro, la directora ha reforzado la seguridad para evitar otro incidente.
- - Ya veo, ¿Podría guiarme donde se encuentra la directora Minerva? También habíamos quedado en reunirnos
- - Si estoy informado de eso, los guiare cuando terminen su visita.
Sigilosamente Susi y Cereza mágicamente en silla de ruedas, ejem… mejor dicho obligo a Susi le consiguiera una después de ver como esa mujer se lanzó sobre el viejo, para ver quiénes eran los visitantes del viejo, en eso la mujer de las pantimedias rojas las nota y esto la irrita.
- - Shu, shu aquí no hay nada que ver, vayan a chismear a otro lado.
- - La que se tiene que ir es otra – responde molesta Cereza – molestas a la persona con tanto escándalo y ese perfume barato
- - Eeeeeeeh ¿quieres morir, mocosa?
Replica Yayita con una intensa aura de violencia rodeándola pero que es apagada con facilidad por el golpe en la cabeza con un cuaderno dada por Abel.
- - ¿Podrías calmarte de una vez?, acaso no notas que estas chicas también son pacientes.
Cuando Abel se va a disculpar con las chicas por el mal comportamiento de su compañera se queda mirando fijamente el rostro de Susana, como si hubiese notado algo que no debió notar.
- - Entiendo, ustedes fueron los que ayudaron a Carlos.
- - Ujum, aunque fue mi culpa por la que salió lastimado
- Susana nuevamente agacha la cabeza como señal de arrepentimiento por sentirse culpable del estado actual del viejo.
- - Esa voz… fuiste tú la que contesto el teléfono de osito, ¿que eres tú de él? Responde mocosa
Nuevamente el mal carácter de la mujer de las pantimedias rojas sale a flote al reconocer que fue Susana la que contesto el teléfono y le informo del mal estado de su amigo, y nuevamente un golpe en la cabeza con un cuaderno la calma, casi como si fuese un perro al que están entrenando para que se comporte.
- - No le respondas Susi, ella más bien que es del viejo para darse el derecho de preguntar
- - Je que niña tan insolente ¿no es obvio? Osito es mi amante y futuro padre de mis hijos.
Los ojos de Susana se abrieron de par en par mientras que los de Cereza se llenaban de una tenebrosa sombra ante la repuesta de Yayita, quien nuevamente como perrito que hizo algo malo recibió un “cuadernazo” por parte de Abel y uno bastante sonoro.
- - Deja de mentir no eres su amante, deja de inventar esas cosas o le diré a Sor Katrina sobre tú mal comportamiento, que te traje solo porque me avisaste y prometiste comportarte
- - *Ouch* no le digas a Sor Katrina, y no invento bueno tenía pensado volverlo mi amante en esta cita pero mis planes se frustraron, no espera baja el cuaderno por favor.
Abel intento golpear la cabeza de la chica pero en esta ocasión lo esquivo pero el movimiento de su cuerpo hizo que el collar con una cruz que permanecía oculta en la blusa de la mujer saliera a la luz, la presencia de ese simple objeto tenso los cuerpos de Susana y Cereza.
Era una simple cruz hecha de cristal rosado que en su centro tenía una cruz de rojo intenso, adornado con alambres de oro para sujetarse a la simple cuerda con la que se colgaba al cuello, para los ojos de cualquier persona independientemente de la religión era un simple objeto; pero no para los espers pues esa cruz era el símbolo de la guerra, una guerra que ha durado más de 2000 años y aunque en los últimos 200 años hay un armisticio sigue teniendo un terrible significado en sus corazones y en especial esta cruz pues el aura que emite es el de la cruces que son dadas por el Vaticano a sus escuadrones asesinos.
Abel también noto la cruz de la chica y eso lo molesto aún más pero esta vez en vez de golpearla decide palmear su cabeza como diciéndole con ese gesto que no se preocupe que no ha hecho nada malo solo le pide que recoja su cruz y le dirige unas palabras a las jovencitas y al secretario.
- - No deben preocuparse como el secretario aquí presente sabe, solo vinimos a ver un amigo y como notaron no llevamos colgadas nuestras cruces pero por obvias razones debemos tenerla siempre cerca.
- - Así es chicas la directora los autorizo a entrar aunque les recuerdo que están en carácter de visitante extra oficial por lo que si hacen algo indebido podemos matarlos sin repercusiones políticas.
- - Jum, eso también significa que tampoco dejaremos que nos maten tan fácilmente.
El tranquilo aura que poseía Abel por un instante se llenó de violencia como trazando una raya que el traspasarla significa un baño de sangre que no se contendrá hasta quedar satisfecho, era algo bastante bizarro viniendo para alguien que hace unos instantes era tan calmado que parecía la serenidad encarnada.
- - Esperen un momento –interrumpió una pálida Susi- eso significa ¿que el viejo pertenece al Vaticano?
Era un razonamiento valido, ¿Por qué vendrían unos asesinos de la iglesia a visitar al viejo? Aunque fuesen conocidos no se arriesgarían a entrar en terreno enemigo sin un motivo bastante sólido; la respuesta a esa pregunta podría también explicar el motivo de los intentos de asesinato ya que si trabajaba para la Iglesia Católica lo volvía objetivo antes los extremistas.
- - Puff ¿osito del Vaticano? Jajajaj ay no, ¡me voy a mear de la risa!
- - kashikashi, apenas puedo contener la risa ¡viste la cara tan seria que puso!
- - Jajaja ¿kashi kashi? ¿Pero qué risa es esa Abel? jajajaja
Las risas de los dos asesinos de las iglesias retumbaron en las paredes de la enfermería y parecían insultar la seriedad de la pregunta de la jovencita.
- - Sé que Les dije que era mi amante pero la verdad es que osito es amigo íntimo de mi madre superiora y repostero exclusivo de nuestro convento, su especialidad de dulces que no engordan nos roba el corazón.
- - No tan exclusivo, el Papa en persona de vez en cuando se escapa para comprar sus tortas frías.
- - Oh Pensé que era un rumor tonto, entonces ¿será cierto que la princesa de Mónaco y de Inglaterra durmieron en su cama el año pasado?
- - ¡¿Qué?! Este viejo verde, ¿¡por qué últimamente parece que solo los rodea jovencitas y milfs!? Soy más guapo y joven pero ni la abuelita de la esquina me presta atención.
- - ¿Será por tu voto de castidad, Abel?
- - Que nosotros no hacemos ese tipo de votos, no confundas los pastores con los guardianes.
Así continuo por un rato la conversación entre Abel y Yayita, como dejando en claro que el viejo si bien no trabaja para el Vaticano era alguien que tenía conocidos que podrían reaccionar mal ante su muerte, destensando de a poco el ambiente aunque aún seguía la espina del hecho que estos dos eran asesinos entrenados.
En las afueras de la enfermería, a pesar de que el la luz del sol ilumina cálidamente los pasillos del castillo las sombras persisten en algunos rincones.
- - Ese viejo es más duro de lo que parece pero ya lo inhabilitamos
- - Así es y según las órdenes ahora debemos pasar a la captura del objetivo.
- - Susana Veilian, je será pan comido.

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