El conquistador de los 5 anillos Capitulo 02
Hola,
el capitulo 02 de esta serie, bueno aun estoy pensando en volverla quincenal pues por cuestiones de tiempo no se si pueda mantenerla como semanal.
las ilustraciones como siempre brillan por su ausencia pero ahi tengo unos borradores, pero el tiempo es lo que me falta << insertar carita tristre>>
que lo disfruten
las ilustraciones como siempre brillan por su ausencia pero ahi tengo unos borradores, pero el tiempo es lo que me falta << insertar carita tristre>>
que lo disfruten
aqui les dejo el pdf por si lo quieres leer offline
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CAPITULO 02
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♪ Jesús me dijo, que me riera
Si el enemigo me tienta
en la carrera
Y también me dijo, no
te mortifiques
Que yo le envió mis
avispas pa'que lo piquen
es verdá♪
Las avispas – Juan Luis Guerra
CAPITULO 02
LA DUEÑA DE LA MONTAÑA
Había muchos relatos tenebrosos alrededor de esta montaña.
Muertes horripilantes por monstruos invisibles que calcinaban
al desprevenido que entraba a los bosques que rodeaban de esta montaña maldita.
Se decía que eran bestias que protegían el cuerpo de uno de
los reyes demonios que lucharon en la guerra de los dioses.
Este era el hogar de la bruja del ojo escarlata.
A pesar del nombre y de las historia alrededor de esta
montaña, era un lugar hermoso sobre todo en días como este en donde el ocaso
del día teñía de un hermoso acuarela naranja y violeta el paisaje.
En una de las laderas de la montaña se encuentra un castillo
bastante pequeño, más grande que una casa común pero mucho más pequeño que un
castillo hecho para alguien del menor rango posible.
Dentro de sus paredes, específicamente en el cuarto de baño
se encontraba la persona que es dueña de los terrenos que definen a la montaña
negra, la mujer a la que los lugareños llama “la Bruja del ojo escarlata”.
Este cuarto de baño era un lugar bastante amplio y tenía un
estanque de agua en el centro bellamente adornado y a uno de los costados del
estanque tenía una pequeña cascada que lo llenaba de agua tibia.
El dulce aroma de los aceites de baño junto la acuarela del
ocaso hacia esta habitación uno de los baños más hermosos y relajantes que
harían poner verde de envidia a cualquier rey pues harían lucir sus baños como
meros estercoleros.
Y aun así, la belleza de esta habitación se quedaba corta
ante la divinidad de la bruja del ojo escarlata.
Es una mujer que denunciarías a la policía por ser una
ladrona de corazones, es alta como pocas de unos 1,90 metros, un cuerpo
voluptuoso con curvas hermosamente definidas y un busto bastante generoso que
te hacen desear hundir el rostro en ellos y perder la mente entre la lujuria y
el recuerdo instintivo de cuando eras bebé.
Ella se encontraba sentada un lugar especial para poner a
remojar sus pies en el estanque mientras se vierte los aceites de baño sobre su
piel ligeramente color canela; la sensación de frescura y limpieza junto al
dulce aroma que impregnaba su cuerpo la llenaba de un placer que no podía
ocultar de su rostro.
Normalmente usa una bata de una tela delgada para cubrir sus
escultural cuerpo para ir a su dormitorio pero tuvo un día muy duro en donde el
sudor hizo que se le pegara las ropas dejándole una sensación desagradable,
esta vez iría como los dioses la trajeron al mundo.
Y después de caminar por los pasillos de su pequeño castillo
llega a su habitación que luce bastante normal comparado con el baño, solo
reluce la cama que está cubierto de muchas almohadas y almohadones cuyas telas
lucen placenteramente suaves, y por encima una tela que aunque tiene como
función de ser un mosquitero se sentía tan exquisitamente al tacto que
cualquier mosquito iría a esta tela para sentir dicho placer.
La bruja tumba su cuerpo sobre la suavidad de los almohadones
y frota todo su cuerpo contra estos, de una forma muy suave mueve sus caderas
para frotar su sensual monte de venus contra una afortunada almohada.
Su rostro es contorneado por parte de su largo y sedoso
cabello color negro violeta y remarcando sus gruesos labios y sus ojos, uno de
color negro y otro de color escarlata.
-
Ha
pasado algo de tiempo desde la última vez que lo hice…
Pensó en voz alta mientras cerraba sus ojos para descansar
después de un día duro.
A medida que su mente viajaba al mundo de los sueños le llego
un viejo recuerdo que yacía en una vida que dejo enterrada hace tanto tiempo.
Pero un abrupto sonido la despierta y siente como su castillo
tiembla como si fuese a caerse, se asoma al balcón observa la obscuridad de la
noche siendo desgarrada por llamas que surcan el cielo, para finalmente
estrellarse a las cercanías de la montaña.
Tal imagen asusta a la mujer y siente en su brazo derecho un
calor que va marcando palabras mágicas en su piel indicándole que se ha
activado uno de sus hechizos defensivos; después de sopesar el ir o no a donde
la bola de fuego cayo.
Con el sol naciente parte a caballo la bruja a donde cayó la
bola de fuego, decidió ir al alba porque la montaña negra tiene muchos peligros
y cruzar sus bosques de noche es muy peligroso incluso para ella.
A medida que se acerca al lugar puede observar los daños
causados por la bola de fuego, es una imagen que da miedo ya que los densos
bosque fueron quemados, aún se siente el
calor residual y el olor a humo también observa a lo lejos que la intrincada
formación rocosa que hacía de muralla natural fue atravesada dejando un boquete
bastante amplio.
Finalmente ve algo que nunca había visto antes, era una
estructura rectangular hecho de metal con uno de los extremos aplastados por el impacto al abrir una zanja en
suelo.
El calor que irradia la mantiene alejada así que baja del
caballo y camina alrededor de la estructura para detallar que es esa extraña
forma.
En uno de sus costados ve algo moverse, el humo que emite
algunos árboles mientras se queman no le permite ver con claridad.
Una brisa despeja el humo y ve una figura acercándose, parece
ser una persona así que con cuidado da varios pasos hacia ella y cuando se
desploma lo atrapa.
Nota que sus ropas son muy raras y hechas de una tela que
nunca había visto a pesar de sus innumerables viajes por el mundo, en voz alta
pregunta que es esta persona y recibe una respuesta
- - Rey Julio Cesar…
La bruja estaba aún más intrigada después de escuchar la
palabra “Rey” ¿era su nombre? ¿Era un título nobiliario? sea cual sea la
respuesta sentía en su estómago que algo grande se le avecinaba.
Había pasado medio día y mientras la hermosa mujer comía un pan
con carne embutida, un delicioso queso y un refrescante vino, empieza a
escuchar los gemidos de aquella persona.
- - ¿Dónde estoy? – dice débilmente Cesar mientras poco a poco se va orientando
- - Estas en la montaña negra, - responde la bruja mientras sorbe un poco de vino -
- - ¿montaña negra? Ya veo ¿Eres del equipo de rescate?
- - ¿equipo de rescate? No pertenezco a ningún equipo, ¿acaso vienen del cielo como usted?
Cesar se va irguiendo y se fija
mejor en la mujer con quien habla, Sus ropas si bien las telas se ven de buena
calidad, su estilo es más parecido a los de las mujeres de la edad media, su generoso
busto es remarcado por una blusa color azulado verdoso, su cintura era
delineada por un corset de cuero que hacia relucir sus sensuales caderas y para
finalizar usaba una falda que dejaba al descubierto sus largas y firmes
piernas.
Apartando la abrumadora belleza
que posee, siente que hay algo raro; no le daba la sensación que fuera un
cosplay o estaba algún tipo de evento de edad media que había visto por la TV,
nuevamente mira al cielo y ahí es donde se da cuenta de algo.
- - No hay helicópteros ni ningún tipo de dron rondando el cielo. – pensó en voz alta-
Un choque tan aparatoso hubiese
atraído a curiosos y equipos de noticias, aunque su reingreso a la Tierra no
fue algo planificado seguramente fue lo suficientemente espectacular para que
incluso los blogueros de internet quisieran reportarlo.
- - Oye, dijiste que te llamabas Rey Julio Cesar, ¿así es tu nombre? – le pregunta la intrigada bruja mientras le ofrece un poco de agua.
- - S-sí, mi Mamá me puso Rey por mi abuelo y mi papá me puso Julio Cesar por el emperador romano, pero puedes llamarme Cesar - responde mientras se pone de pie y observa sus alrededores.
- - ¿emperador romano? ¿Qué es eso?
La repuesta de la bruja hace
creer que ella es algún tipo de analfabeta, pero cuando le iba a explicar quién
era Julio Cesar un pensamiento atraviesa
su cerebro como si fuese un rayo, era una idea que se había ocultado debajo el
stress de la lucha por sobrevivir.
- - ¿me puedes decir qué año es?
- - Eh, pues año 995 del viejo calendario, año 251 del Reino Impsa – contesta la bruja con algo de curiosidad
Esas palabras confirma esa idea
que se escondía en el fondo de su cerebro, era algo simple pero a la vez
complicado y a su vez el motivo por el que este en la Tierra, era el peculiar
Agujero Negro con que se topó en su retorno de Marte.
Cuando fue atrapado en el espacio
distorsionado también se vio afectado el flujo del tiempo, para Cesar pudieron
ser minutos pero en el tiempo real fueron años y muchos para que prácticamente
la historia de la humanidad tuviese un reinicio.
Podría ser otro mundo u otra
dimensión, quizás se estaba muriendo o se había muerto, pero esas posibilidades
fueron descartadas, su adolorido cuerpo y demás gamas de sensaciones que podía
sentir rechazaba la muerte de su cuerpo, había posibilidades de haber viajado a
otro mundo o dimensión a través de la singularidad, pero está bastante seguro que la nave nunca entró de lleno
Claro también podría ser que la
mujer es alguna persona trastornada pero la humanidad a que él pertenecía se
hubiese manifestado de tantas formas que descartarían cualquier teoría
fantasiosa.
Cesar había viajado al futuro y
era muy diferente al que se hubiese imaginado.
- - Y dime Cesar ¿de dónde vienes? Pues parece que caíste del cielo
- La bruja se levanta y acomoda su vestido mientras le pregunta al confundido hombre que solo puede responder con una sonrisa nerviosa por no saber que decir pues ni él siquiera puede procesar en su totalidad su situación actual.
- - No me creerías de dónde vengo, eh ¿Cuál es tu nombre?
- - Bueno me conocen como la bruja del ojo escarlata –responde mostrando su ojo izquierdo que es de un hermoso color rojizo- pero puedes llamarme Esther
- - ¿eres una bruja? –dice tratando ocultar una sonrisa de incredulidad- perdón Ester, es que de dónde vengo las brujas son solo cuentos de niños.
- - Oh, así que cuentos de niños, que lugar tan curioso.
Cesar se muerde los labios cuando
quiere decirle que era tan hermosa que solo la puede imaginar en cuentos para
adultos, pero no lo dice porque no sabe cómo puede reaccionar la bruja; además
desconoce realmente que define una bruja en esta cultura, podría ser algo muy
distinto al que él conoce.
En eso el rostro de Esther
muestra signos de dolor y aprieta su brazo derecho justo en donde las letras se
le marcaron cuando se activó el hechizo defensivo.
- - No, no puede ser… alguien está intentando entrar a la montaña.
Esther con un chiflido llama a su
caballo ante el desconcierto de Cesar, ella le explica que alguien está
intentando forzar su entrada a la montaña a través del canal que creo su llegada;
el ingeniero se siente responsable y le pide acompañarla para ver en que puede
ayudar.
Mientras galopa velozmente por el
bosque Cesar trata de explicar su llegada y de donde viene, era más que obvio
que la bruja no le cree.
- - ¿No solo vienes del pasado sino también de otro planeta? Y decías que la brujas eran cuento de niños
- - Que te puedo decir apenas y yo lo puedo creer, pero es lo que paso, un cálculo rápido viajé más 1000 años al futuro.
- - ¿más de 1000 años? Y yo sintiéndome vieja con 200 años
- - Espera, ¿tienes 200 años? ¿Cómo es posible? ¿todos viven tanto?
- - Solo las brujas vivimos tanto claro que nos tenemos que cuidar pero sí.
- - Pues te has cuidado muy bien, con este cuerpazo que tienes no te calculo más de 100.
Cesar le regala una sonrisa
pícara a la bruja que le responde con una expresión de incredulidad al ver que
este hombre que apenas conoce ya le está coqueteando.
- - Vaya no pierdes el tiempo, apenas me conoces y ya me quieres en tu cama.
- - Disculpa lo atrevido, es que he pasado más de 1000 años sin acostarme con una mujer así que imagínate como estoy.
La bruja solo pudo reírse de la
ocurrencia de Cesar y le dice que detenga su coqueteo porque hay cosas muy
serias ocurriendo, aunque disimuladamente sin que se dé cuenta ella le echa una
mirada al hombre y se dice a lo interno “pues no es tan feo”.
Después de cabalgar por un par de
horas incluyendo el descanso del caballo, llegan a donde se encuentra quien
fuerza su entrada a la montaña, y lo que hay ahí sorprende a ambos.
Cesar se sorprende al ver una
especie de barrera apenas visible como si hubiese una ligera niebla de ruido
blanco de estática como de las viejas TV cuando no tenían señal.
Esther se sorprende porque detrás
de la barrera defensiva hay un ejército intentado atravesarla usando a unos
seres gigantes de forma humanoides de más de 5 metros llamados “Guardianes metálicos Cobash” que
golpean con rocas y arboles la barrera.
Ambos se acercan con precaución a la barrera, Cesar nota a
los gigantes y no puede evitar observarlos con admiración mientras tiene la boca
abierta; Esther mantiene su mirada fija a donde se concentra el ejército que
parece notar la presencia de la bruja pues una comitiva se dirige a donde se
encuentran ellos.
La comitiva era conformada por el General Laicus junto a 5 de
sus mejores soldados que se detiene frente a la barrera, Esther se acerca al
general quedando a un metro de este solo siendo separados por la barrera.
- - Vaya, vaya pues es la bruja en persona, ¿has venido para ahorrarnos el trabajo de buscarte para cortarte la cabeza? –Dice el general con un tono burlón pero amenazante
- - Oh Laicus, Tan valiente como siempre; necesitas un ejército para poder matarme
- - Calla bruja, mira que tu suerte te ha abandonado, no solo la princesa te quito su protección hasta los dioses han decidido que es la hora de tu muerte pues nos abrieron un camino a tu espantosa cabeza.
Y sacando su espada Laicus
continua su amenaza.
- Solo esta barrera mágica evita que mi espada te abra el estómago, te prometo que si te entregas te quitare la vida lo más rápido que pueda para que no sientas dolor.
La bruja Esther intenta mantener
un expresión de seguridad pero apenas puede ocultar su nerviosismo, conoce el
horrible historial de este general y sabe que no se ira sin que la asesine de
la forma más dolorosa y humillante posible. Solo la imagen de Cesar pateando
rocas a la barrera y emocionarse como un niño cuando ve que estas son repelidas
la mantiene en pie; Esther toma una bocanada de aire y le responde desafiante
al general.
- - Jum, mira como tiemblo, no soy como tú que chillabas como niñita cuando el príncipe te abrió el trasero, ¿es cierto que le llenaste de excremento el pene del príncipe?
Esas palabras enfurecieron al
general a tal punto su rostro se puso de un rojo intenso que a su vez las venas
del cuello y el rostro saltaban frenéticamente como si en cualquier instante
fueran a estallar.
- - ¡¡Maldita bruja, voy hacer que los caballos te violen y llenen de mierda tu boca, me asegurare de descuartizarte dedo a dedo para que me ruegues para que te mate, pero le echaré sal a tus heridas y te hare comer tus miembros cercenados!!
- - Huohuo ¡¿pero qué carajos estas diciendo, men!? Es una dama, por dios; a ellas solo se le golpea solo en la cama y cuando ellas quieren que seamos rudo.
Era Cesar que se había acercado a
donde Esther y se encuentra con esta situación, también nota que la bruja está
tratando de ocultar su miedo por lo que no puede evitar intervenir, después de
todo, esta situación fue generada por él.
- - ¿Quién carajos eres? ¿El nuevo cabrón de la bruja? Piérdete o también me encargaré de torturarte hasta la locura.
- - ¿Eh?, ¿Qué quién soy? Pues soy el que hizo esta abertura, imbécil
- - Jajaja pero de donde sacaste a este sujeto bruja, los 200 años ya te están pudriendo la cabeza.
El general hace señas de burlas
hacia Cesar incluso invita a sus soldados a unirse a la burla pues desconocían
la historia de la bola de fuego, para ellos fue una obra divina a su favor en
su camino al asesinato de la bruja.
Cesar se acerca a la bruja
apretando su mano temblorosa y después de mirarla a los ojos, retuerce el
cuerpo como si fuese hacer algo que no le gustara hacer.
- - Aaaarg, ¿Por qué pasa esto? En mi “TOP 5 de cosas que nunca hare” ésta él no meterme en líos ajenos
Pero se voltea de forma enérgica
y desafiante sin soltarle la mano a Esther hacia el general que aún mantiene las
burlas.
- - Pero definitivamente está en mi “TOP 5 de cosas que hare por una mujer” el defenderla de tarados como este idiota.
Apenas termina esa frase Cesar
lanza un puñetazo en dirección del rostro de Laicus, y para sorpresa de todos
atraviesa la barrera defensiva como si no existiese derribando al confundido
general.
Y tomando una pose de
superioridad digna de alguien al que solo Dios puede derrotarlo, Cesar con voz
fuerte para que todos lo oigan.
- - ¿Qué quién soy? ¡¡Yo soy Rey Julio Cesar y baje en una bola de fuego para conquistar este mundo!! ¡¡así que piérdete de mí vista o te arrancare la cabeza!!
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