Pesadilla (relato corto)
Pesadilla
Ya no recuerdo cuando fue la primera vez que tuve este sueño…
O más bien deseo con toda mi alma que sea solo un sueño.
Era una hermosa joven de piel blanca
como porcelana y un cabello largo de color negro bastante hermoso que el viento
hacia ondear elegantemente.
Me dijo algo que cada vez que intento recordar me es imposible hacerlo,
como si hubiese una muralla que bloquea ese recuerdo y castiga con dolor a mi
cerebro por la osadía de tratar de verlo.
Solo puedo recordar lo que le dije y su respuesta.
- - Lo siento, no puedo – fue lo que dije
- - Es una lástima – fue lo que ella respondió
No volví a soñar con ella en un buen tiempo, hasta había olvidado ese sueño
tan extraño… hasta hace un año…
Estaba soñando que conversaba en una terraza con un conocido que había fallecido
hace tiempo y en el sueño me dice que me debo cuidar pues ella se cansó de
esperarme.
En eso siento algo arrastrándose por las paredes de la terraza, trato de
ver que era pero no había nada, y en eso siento un frio gélido recorrer mi
columna que me paraliza como si fuese un roedor frente a una serpiente, puedo
ver con el rabillo de mi ojo una cabellera negra y con una claridad pasmosa
escucho su risa que termina con un terrible grito que me despierta con el corazón
latiendo tan fuerte del miedo.
Había tenido pesadillas antes pero nunca como estas, mi cuerpo temblaba
como nunca lo había hecho, mi respiración estaba tan acelerada que sentía que mis
pulmones iban a estallar, parecía que mi sangre estaba cerca de congelarse por
el frio que calaba hasta mis huesos.
Fue una pesadilla, una horrible pesadilla me dije…
Esa noche no pude volver a dormir, pero esa no fue la única noche en donde una
pesadilla me atacaba.
Cada vez eran peores las pesadillas y cada vez más reales, sentía tremendo
horror cuando incluían parálisis de sueño pues estaba atrapado entre el mundo
real y el del sueño.
Como todo persona criada en Latinoamérica en donde la modernidad se mezcla con el misticismo, use
las dos vías que proporcionaban para alejarme de estas pesadillas.
Ninguna funciono.
Ahora ya no puedo dormir tranquilo pues incluso en los sueños normales me
persigue y me despierta para que cuando abra mis ojos pueda ver su figura entre
las sombras de mi cuarto.
Aun quiero creer que son solos pesadillas.
Pero ese dolor en el cerebro que aparece cada vez que intento recordar lo
primero que me dijo esa mujer es como un grito que me dice que tal vez me haya
topado con una especie de Freddy Krugger.
Que ridiculez he dicho, es la falta de sueño que me mete cosas que no son.
Solo es una simple pesadilla que mi mente enferma está produciendo.
Que la sensación de que ella me está observando y esperando mientras
escribo esto es solo producto del miedo y mi imaginación.
Voy a buscar más café pues mis parpados ya me pesan.
Fin
---------------------------------------
Hola, se que no es un buen relato pero para escribirlo en poco mas de una hora y media pues creo que era mas facil hacerlo peor.
Comentarios
Publicar un comentario